Existió una vez una mujer, una doncella, la cual no cesaba de llorar, se desconocía el motivo de dicho llanto. Su padre preocupado, llamo a consejo real, en donde lo persuadieron para que convocara a concurso a los más astutos caballeros nobles, para que con una acción, interrumpieran las lágrimas de su hija a cambio de una fortuna inmensurable. La noticia no se hizo esperar, jinetes de todos lados llegaron y uno a uno fueron presentándose delante de aquella dama angustiada. Utilizaron miles de artilugios, le ofrecieron los mejores lienzos para que secara sus lágrimas, intentaron hacerla reír, la asustaron, los hombres mas básicos la amenazaron de muerte si no deponía la actitud, le ofrecieron casamiento, riquezas, le insinuaron revelarle secretos si terminaba con su sollozo. Todo fue en vano, cientos de hidalgos fracasaron. El rey se encontraba desesperado, así que opto, contra sus convicciones, llamar a los alquimistas, nada le parecía mas bajo, pero la felicidad de la princesa podía romper todo escepticismo.
Los brujos de la época, le dieron de tomar los elixires de la alegría, la sometieron a rituales exóticos, le practicaron la imposición de manos, y hasta consiguieron hipnotizarla, aunque dormida no dejaba de llorar.
Fracaso tras fracaso, la esperanza se derrumbaba, como suele ocurrir, del mismo modo que siempre llega una resolución a cada dilema, la respuesta de cada encrucijada, el resultado de toda ecuación.
En el momento menos esperado, o el mas esperado, llego un hombre a palacio, de aspecto misterioso y también de imagen muy pobre.
Inmutable y en silencio se presento delante del consejo real, con una actitud humilde, pero segura. Pidió permiso para entrevistarse con la princesa, le preguntaron con que fin. El irguió la cabeza, y con mirada soberbia respondió: " Con el único fin que se puede tener con una dama de tal magnitud, hacerla feliz".
El consejo sorprendido, dejo de lado sus prejuicios y lo llevo frente a la dama encantada. Intrigados todos no dejaron de observarlo.
Aquel hombre, casi mendigo, se posicionó frente a la doncella, la miro a directamente a los ojos, aquellos ojos aguados de tanto llanto, y en solo un movimiento, la abrazó. Inmediatamente la princesa ceso sus lágrimas.
Aquel acto motivo el aplauso de todos y la alegría del rey.
El indigente, se retiro con paso lento y en silencio. Todos le preguntaron como se le había ocurrido semejante proeza.
El respondió en voz baja, que no se le había ocurrido, si no que su corazón se lo había dictado. Que un ser cuando esta angustiado, no necesita grandes riquezas, solo necesita afecto, porque es este ultimo, lo que buscamos todos, aunque lloremos por dentro y no lo demostremos.
viernes, 27 de marzo de 2009
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9 comentarios:
Hola! Me agradaron mucho tus relatos. Emotivos y sensibles.
Un saludo!
hola , me encanto esta historia ,pura verdad, y principalmente me fascina el titulo el cual repito en cada momento que me viene a la memoria.saludos.
Muchas gracias por perder tiempo en ideas sin sentido.
Daniel
hola daniel,para mi no es perder el tiempo, hace poco descubri este espacio y por decirlo de alguna manera me siento identificada con tus historias, aunque como te dije antes,no me extraña tu sensibilidad, de alguna manera presenti que ibas a ser escritor,te recuerdo leyendo un libro.saludos
Hola anonima. Lei tu comentario y debo admitir que la curiosidad es una virtud que me ha sido consedida.
Me gustaria que me escribas a mi mail: daniel.barrocelli@googlemail.com, si no queres violar tu anonimato,lo respeto y entiendo.
Reitero mi agradecimiento, por a este que intenta escribir. Saludos
hola daniel,me gustaria leer nuevos escritos tuyos.te recuerdo con tu campera de jean,con un cigarrillo en la mano.saludos.
hola daniel ,me encantaria leer tus nuevos escritos.te recuerdo con tu campera de jean y con un cigarrillo.saludos
Si usaba campera de jean y cigarrillo, hace mucho que me debes conocer. Sigo usando campera de jean y lamentablemente fumando.
Pero estamos en desigualdad de condiciones,vos me conoces y yo no se quien sos y me parece desapropiado usar este espacio para cuestiones alejadas de la literatura.
Bueno, espero que algunas vez te identifiques, tenes como contactarme, ya que los miterios solo tiene un proposito, ser develados.
Hasta siempre
hola daniel ,te doy toda la razon.saludos
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