lunes, 9 de noviembre de 2009

Juicio a los Reyes Magos

El 16 de marzo de 2002, a pocos días de finalizada la feria judicial y a un año de haber asumido como juez de la nación, cobre venganza sobre estos tres tipos. En nombre de miles de chicos damnificados durante siglos y en nombre de mi rencor, el pleno uso de mis facultades mentales y por el poder que se me otorgo, no hice justicia, solo me vengue. Pero para comprender el presente y mi ira, debo explicar mi pasado.
El 05 de enero de 1982, ejerciendo mi derecho de niño crédulo y con ilusión, escribí una carta a Melchor, Gaspar y Baltasar, más conocidos por todos, como los reyes magos. En aquella carta, solicitaba expresamente que se me otorgue una bicicleta, de color a elección de los magos, así como también marca y modelo. La misma debía ser entregada a mi nombre, el día 6 de enero del mismo año, por la mañana, en la dirección en la cual residía.
Cumplo en informar, que no solo no se me entrego dicho rodado, si no que a cambio, recibí un par de medias de la tela, que se conocen bajo el nombre de tela toalla, de color bordo.
Este desafortunado hecho, marco mi infancia y el resto de mi vida. Y estoy en posición de aseverar, que dicho daño colapso mi fe.
Lo que no fue colapsada, fue la mala intención, el sadismo y la maldad de estos tres sujetos, ya que esta situación, se reitero en varias oportunidades, hasta llegar a la edad de 12 años, año en el que decidí, por voluntad propia, no escribirles nunca más. Sabiendo que el destino, estaría de mi lado en algún momento, y hoy, es ese momento.
Por lo antes expuesto, declaro a los acusados: rey Melchor, rey Gaspar y rey Baltasar, culpables de los cargos de enriquecimiento ilícito, malversación de fondos, daño moral, emocional y espiritual a millones de niños a lo largo de la historia.
Expresado el veredicto, los condeno a: 1º- Inhabilitación de por vida del titulo de reyes.
2º - Se les prohíbe tener contacto con cualquier persona menor de 10 años, bajo todas las formas existentes, sea visual, táctil y por sobre todo en forma epistolar.
3º- Quedan desafectados de otorgar cualquier tipo de obsequio. Ocupandose de esta labor, cada progenitor de todas las casas de familia que existan, sobre la faz de la tierra, sustituyéndolos y manteniendo oculta su identidad.
4º- Por ultimo, se condena a los tres reyes magos a la pena del anonimato absoluto hasta el fin de los tiempos.
Dicen que la venganza es un plato que se come frió. Es probable esa aseveración, pero no han dicho que solo un plato no sacia a nadie, se necesita un banquete para eso. Y mi espíritu siempre ha sido bacanal.
Ahora voy por vos, por aquel autito a control remoto que nunca me dejaste en el árbol. Te sugiero que busques un mejor escondite que el polo norte, maldito Papá Noel.

Juicio a los Reyes Magos

El 16 de marzo de 2002, a pocos días de finalizada la feria judicial y a un año de haber asumido como juez de la nación, cobre venganza sobre estos tres tipos. En nombre de miles de chicos damnificados durante siglos y en nombre de mi rencor, el pleno uso de mis facultades mentales y por el poder que se me otorgo, no hice justicia, solo me vengue. Pero para comprender el presente y mi ira, debo explicar mi pasado.
El 05 de enero de 1982, ejerciendo mi derecho de niño crédulo y con ilusión, escribí una carta a Melchor, Gaspar y Baltasar, más conocidos por todos, como los reyes magos. En aquella carta, solicitaba expresamente que se me otorgue una bicicleta, de color a elección de los magos, así como también marca y modelo. La misma debía ser entregada a mi nombre, el día 6 de enero del mismo año, por la mañana, en la dirección en la cual residía.
Cumplo en informar, que no solo no se me entrego dicho rodado, si no que a cambio, recibí un par de medias de la tela, que se conocen bajo el nombre de tela toalla, de color bordo.
Este desafortunado hecho, marco mi infancia y el resto de mi vida. Y estoy en posición de aseverar, que dicho daño colapso mi fe.
Lo que no fue colapsada, fue la mala intención, el sadismo y la maldad de estos tres sujetos, ya que esta situación, se reitero en varias oportunidades, hasta llegar a la edad de 12 años, año en el que decidí, por voluntad propia, no escribirles nunca más. Sabiendo que el destino, estaría de mi lado en algún momento, y hoy, es ese momento.
Por lo antes expuesto, declaro a los acusados: rey Melchor, rey Gaspar y rey Baltasar, culpables de los cargos de enriquecimiento ilícito, malversación de fondos, daño moral, emocional y espiritual a millones de niños a lo largo de la historia.
Expresado el veredicto, los condeno a: 1º- Inhabilitación de por vida del titulo de reyes.
2º - Se les prohíbe tener contacto con cualquier persona menor de 10 años, bajo todas las formas existentes, sea visual, táctil y por sobre todo en forma epistolar.
3º- Quedan desafectados de otorgar cualquier tipo de obsequio. Ocupandose de esta labor, cada progenitor de todas las casas de familia que existan, sobre la faz de la tierra, sustituyéndolos y manteniendo oculta su identidad.
4º- Por ultimo, se condena a los tres reyes magos a la pena del anonimato absoluto hasta el fin de los tiempos.
Dicen que la venganza es un plato que se come frió. Es probable esa aseveración, pero no han dicho que solo un plato no sacia a nadie, se necesita un banquete para eso. Y mi espíritu siempre ha sido bacanal.
Ahora voy por vos, por aquel autito a control remoto que nunca me dejaste en el árbol. Te sugiero que busques un mejor escondite que el polo norte, maldito Papá Noel.

viernes, 2 de octubre de 2009

Fantasmas

Grifos que se abrían, picaportes que se movían sin ninguna explicación, golpes inesperados en las ventanas, sensaciones de presencias nocturnas, susurros in entendibles y alguna que otra cosa extraordinaria, eran las que sucedían en mi casa en la década del 80. Por aquel entonces yo era un chico y bastante miedoso, como todo chico. Mi madre afirmaba que era el espíritu de mi padre que merodeaba, quien sabe porque mundo paralelo pero no muy lejano, ya que le permitía acceder a este plano del universo. También, para tranquilizarme, me aseguraba que no debía temerle a estos acontecimientos.
A mí…estas explicaciones no me contentaban en lo mas mínimo, mi miedo estaba por encima de cualquier razón.
Intentamos rezando, negando cada suceso, demostrando indeferencia y hasta se presentaron dos curas a bendecir la casa. Pero nada detenía aquellas anormalidades; Así como tampoco, nada detenía mi miedo.
Al cumplir los 8 años de edad las cosas raras desaparecieron como por arte de magia, así como habían sucedido, dejaron de suceder, como también dejo de someterme el miedo.
Crecí creyendo fehacientemente en fantasmas, estudie, trabaje, tuve muchas novias, me separe de todas ellas, pero siempre creyendo en fantasmas, aunque nunca hubiese visto uno cara a cara.
Me fui poniendo viejo y descubrí que existen espectros aun más temibles que cualquier ruido inexplicable. Estos hacen ruido y nos acompañan casi de por vida. El aspecto de estos espíritus es horroroso, pero lo peor es su perseverancia en nuestro camino. Son tenaces como un deportista buscando la gloria del record. Nos carcomen desde el interior hacia fuera, intentando hacer de nosotros una implosión contundente y absoluta. No conocen la piedad y nos atacan sin misericordia en cualquier momento, no importa el día o el lugar, no importa si estamos solos o en compañía, nada los detiene.
Ni con la parasicología, ni con la ciencia se los puede enterrar, nos exaltan invadiendo nuestros sueños y nos golpean lenta, pero efectivamente.
Lo intente todo y fue inútil. Ni las drogas los hicieron desaparecer.
Anhelo los ruidos de la casa de mi infancia, eran mas condescendientes y me estremecían en menor medida.
Hoy llegando al final del camino, les encontré una falla a estos fantasmas, todo tiene su talón de Aquiles, y yo lo descubrí. Existe solo una manera de vencerlos y mandarlos al otro mundo, al peor de los mundos, al mundo del olvido, y es, dándole la espalda, pase lo que pase bajo ninguna circunstancia, hay que volver la vista atrás, porque es ahí donde adquieren poder. Dando la espalda y poniendo la vista en el horizonte, es la única manera de matar los malos recuerdos para enterrarlos en la tierra del olvido.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Espera

Cuando tenía la edad de 5 años, mi madre me dejaba en la casa de mi madrina Cristina, ya que ella tenía que trabajar y se le facilitaba la tarea si yo me quedaba con alguien que me cuidara. Y yo como niño obediente iba con ganas a lo de mi madrina. Pase muchos fines de semanas en lo de Cristina. El viernes la pasaba bárbaro, jugaba con su hija, la cual me ya me gustaba a esa temprana edad.
El sábado, ya no era tan interesante estar en esa casa, y al llegar las 18 hs aproximadamente, yo comenzaba a extrañar a mi madre y lo peor era que sabia que no vendría a buscarme. Reflotaban en mí, esas esperas diarias a la salida del jardín, en las que tampoco acudía. Siempre era el ultimo en ser retirado, hasta que aparecía un vecino que me pasaba a buscar para desilusión mía. Así que estando en la casa de mi madrina, llegada la tarde, y sabiendo de ante mano el resultado, igual me subía al pilar de la entrada a esperar a mi mamá. Pasaba horas ahí hasta que anochecía e indefectiblemente tenía que ingresar a esa casa para cenar. Luego de la cena, mi madrina nos leía un cuento a Lorena, su hija, y a mi. A mi el cuento no me importaba en lo mas mínimo, siempre tenían un final feliz, y yo, precozmente sabia que las historias no siempre terminaban bien, que la realidad, de un niño como yo, discrepaba con la de caperucita.
El domingo comenzaba alrededor de las diez de la mañana y yo, me tomaba mi espera, como una cruzada. Por nada del mundo me bajaría de esa columna, hasta que llegara mi madre. Entonces, como un asceta encabronado, levantaba banderas de mi espera. Lamentable y afortunadamente, debía dejar mi labor para almorzar, pero cinco minutos posteriores a ver terminado el postre, volvía a mi destino, esperar. Miraba hacia ambas direcciones de la calle continuamente, para que ninguna presencia que anduviese deambulando, pasara sin ser detectada por mi radar visual. Al caer una vez mas la tarde, sabia que mi perseverancia tendría obligatoriamente una recompensa, y así era. Ya casi anocheciendo, se asomaba en el horizonte una figura inconfundible, con el paso sereno que llevan los humildes victoriosos, llegaba mi madre. Al verla a lo lejos, mi alma, sin ser conciente de poseer una, se regocijaba de alegría. Solo mi corazón podía soportar tanta emoción, gracias a dios tenia cinco años. Me lanzaba al suelo en caída libre y corría a abrazarla. Una vez en sus brazos comprendía que el universo tenía un propósito, que la vida no era injusta, si no sabia.
Con el tiempo seguí esperando diversas cosas y a distintas personas. Espere el transporte publico, espere un llamado, espere a un amigo, espere a un amor, espere resultados de análisis clínicos, espere ese amor, espere ser feliz, espere no ser tan hijo de puta, espere ser exitoso, espere llorar, espere ser sano, espere un hijo, espere un abrazo, espere morirme y espere un milagro. Así tantas y tantas esperas.
Y al igual que aquella espera que me torturaba de niño, pero de la cual siempre salía victorioso, hoy sigo esperando, sigo esperando tantas, tantas cosas. Que mas puedo hacer que esperar, y poner mi voluntad de acción de espera, para que mi espera sea prospera.
La espera es la esperanza, es la fuerza, es la vida en si misma. Los optimistas esperan como también los enfermos terminales. Claro que espero, porque no habría de hacerlo, si no espero, nada tiene sentido, ya que cada término de una espera, sin importar el resultado, revive en mí, aquella sensación y convicción de que el universo tiene un propósito, un fin.
Dejare de esperar quizás cuando muera, y espero que falte mucho para dicho acontecimiento, por lo pronto, espero, espero que les guste este cuento.

Profecías inversas

Esta es la historia de Ignacio, el del Don. El don ya que tenia la facultad de vaticinar, pero de una manera imperfecta. En realidad imperfecta no es la palabra propicia, de manera inversa, seria correcta. Ya que todo lo que anunciaba, no solo que no se cumplía, si no que se promulgaba todo lo contrario. Si anunciaba lluvia, había sequía, si prometía una muerte, se manifestaba un nacimiento. Cuando lo consultaban por un amor y el veredicto era positivo para el que indagaba, la mujer lo ignoraba para siempre automáticamente. Y así.
El lector intrépido intentara resolver este dilema rápidamente, sugiriendo que se tome por valido el resultado contrario al vaticinio. Pero para Ignacio, no era tan sencillo, el creía en su poder, no en los resultados, pero si en su poder. Y así insistía con pronosticar situaciones que se suscitarán.
Pasada las veinte profecías sin cumplirse de manera correcta, ya nadie le creía. No solo no le creían, si no que se burlaban de el. Pasaba por el bar de la esquina y siempre había alguien que le gritaba algo del estilo de: “Nacho, decime que juegue al 69 así gano con el 96” y se le reían en la cara. Ignacio, miraba hacia el piso mordiéndose los labios y seguía caminando. Y se repetía para si mismo: “Ya van a ver cuando la pegue”.
El tiempo siguió su curso, ya que es lo que acostumbra hacer el tiempo. Y por esos tiempos nadie acudía a Ignacio para consultarlo, ni tampoco nadie escuchaba sus anuncios, se había quedado solo, solo pero siempre creyendo en el. Quien sabe si de porfiado, necio, valiente o fanático. La cuestión es, que quedo en el olvido, en el olvido de los demás, pero en compañía de su convicción. Hasta que un día, siempre llega un día (para comodidad del escritor o por demagogia, o quizás tal vez para creer que nada es para siempre, por suerte) en que Ignacio tuvo una revelación, pero no una como otras, era algo distinto, esto era una premonición como nunca antes había tenido. Al ver las imágenes en su interior, su rostro empalideció, su cuerpo tembló y entro en pánico. Lo primero que atino fue a correr hasta el bar de la esquina, entro rompiendo la armonía de aquel lugar, y grito: ¡En dos horas se termina el mundo! El silencio fue mortífero por un instante, hasta que todos, rompieron en una risa burlona e infinita.
Ignacio agacho la cabeza y retrocedió deprimido, luego opto por respetar su convencimiento, y se resguardó en un viejo sótano de la casa de su abuela.
Luego de dos horas, no quedaba nada del mundo que conocía Ignacio. La devastación y la aniquilación humana fueron totales. Y así, Ignacio se maldijo por no haber podido salvar al mundo, y a la vez se felicito así mismo, por creer siempre en él.

Moraleja, si las hay: Siempre hay que creer en uno mismo, aunque los resultados de nuestro convencimiento, sean al principio opuestos. Siempre, hay que seguir creyendo en nosotros, aunque no podamos salvar al mundo y esto nos obligue a quedarnos, completamente solos.
Ahora los dejos, antes de que Ignacio, decrete que esta historia, será un éxito.

viernes, 18 de septiembre de 2009

El hombre hindú


Todo estaba predispuesto para que realizara aquella tarea. Ya tenía mi vaso de licor, mis cigarrillos, y mi temor. Baje la radio, limpie un poco la pantalla de mi vieja computadora, la luz tenue me alentaba en esta prueba espartana y ahí en frente, tenia una vez mas a la afamada hoja en blanco. Los ladridos de los perros del patio de al lado, me distraían un poco, pero no me iban a detener. Tenia que comenzar mi legado, aquello que me había llevado hasta acá, aquello que me había develado ese hombre, ese único hombre, no se si ficticio o real, aquel hombre Hindú. No tenía mucho tiempo, ya venían por mí, y lo peor era que mis palabras no estaban claras y mis ideas confusas. El tiempo apremiaba, como lo hace ahora y como siempre lo hará. Mientras bebo pierdo tiempo en fumar, y mientras fumo en escribir, pero es mi esencia, perder tiempo, hasta hoy.
Debo ser breve y conciso, lo que tengo para contar me costara la vida, pero llenara a otras vidas de más vida y lejos de mi esta en ser mártir, pero el conocimiento, de una manera u otra, siempre se paga con la vida, propia o ajena, pero vida al fin. Para esto debo retrotraerme en el tiempo, pero no mucho, solo a algunas horas, que fue cuando comprendí todo.
Los hechos hablan por si solos:
10:00 AM: Fue la hora en que desperté el 20 de septiembre de 2006, como todos los días con un dolor terrible de cabeza, debido a todo lo que había consumido la noche anterior, como si eso fuera poco, seguía sin encontrarle sentido a levantarme una vez mas. Pensé entre dormido, intentando darme animo, que para alguien optimista es simple y fácil amanecer, pero para un pesimista como yo, era heroico. Pasado los cinco minutos de incorporarme, ya estaba aburrido y sin saber que hacer. Me sometí a la rutina, la cual era no hacer nada. Fui como pude hasta la heladera para saciar mi sed de aquella resaca infinita. Me aseé, solo por costumbre porque a esta altura me daba lo mismo. No pude desayunar, ya que mi estomago no toleraba nada, por lo menos por unas cuantas horas. No soportaba más mi casa, así que decidí salir al mundo exterior, en realidad no lo decidí, solo me escape de mi mundo interno.
Apenas deje la puerta cerrada tras mi espalda, un viento frió abrigo mi cara, yo lo percibí como algo poco natural, y lo sigo sosteniendo. Comencé a caminar sin saber a donde ir. Note que todo no estaba como de costumbre por la calle. Comencé a pensar una vez más en cambiar mi vida, pensamiento que me duraría hasta que llegara la noche, pero mi masturbación mental era siempre placentera, hasta que el llanto de un nene rompió mi onanismo psíquico. De repente estaba otra vez en la realidad. Trate de escapar otra vez y retomar mis ideas, un gato en un muro me seguía con su mirada, como pidiéndome explicaciones, me perturbo, me incomoda a tal punto que tuve que correr. Tuve que detenerme debido a mi asfixia, mientras recobraba el oxigeno, mire mi reloj, el cual me decía que ya había perdido tres horas de mi vida sin hacer nada. Tuve que entrar en un bar, y no esperar más para beber. Mientras degustaba mi vodka con hielo, intente hacer memoria de la noche anterior, todo era difuso, como recortes de imágenes que a la vez eran recortes de otras. Recordé que había estado con una mujer teniendo sexo, o eso imagine, supongo que lo imagine, porque ella no era nada fea, por el contrario era muy bonita. Hice fuerza por recordar su nombre, pero fue inútil, solo veía su cuerpo desnudo y un poco se su cara. Fue así que desistí de hacer memoria, para ponerme a contemplar mi entorno. En el bar de mala muerte que me encontraba, todos y todo parecía tener un propósito, menos yo. Una vez mas empecé a pensar que hacer con mi vida vacía. Ya me estaba por terminar mi segundo trago y la respuesta era la misma, no sabia que hacer con mi vida, y ese maldito reloj frente a mí, titánico, me castigaba con el ruido del movimiento de sus agujas, con su indefectible continuidad. De pronto marca las 17:00 hs y yo ya no podía hilar una frase sin que se me notara la borrachera. Lo bueno era que no tenía que hablar ni con quien hablar y con solo una seña, el mozo llenaría mi vaso las veces que se lo pidiese. Y así lo hice, y aquel hombre lleno mi vaso. Mi cabeza amenazaba con estallar, de pronto, recordé las palabras de mi analista: “ No piense tanto”, no piense tanto? Me dije en voz alta, que fácil que suena. Sin medir mis movimientos volqué mi vaso, y mientras el mozo intentaba persuadirme para que me retirara…..debo detener mi relato por un momento, ya que golpean a mi puerta, por un instante pensé que eran ellos, pero los que me buscan, no son de las personas a las que le gusta llamar para entrar, son de las personas a las que le gusta golpear pero no a las puertas. Por suerte, era solo un vendedor. Así que prosigo:
El mozo no logro convencerme par que me retirara, y por ende me echaron a los golpes. Tirado sobre la vereda, sangrando boca a bajo, pensé una vez más que no valía nada. Me levante como pude y decidí caminar, como no podía caminar en forma discreta, se me ocurrió ir al cine, y ahí estaría oculto sin que nadie me molestara. Entre al primer cine que encontré para esto ya eran las 18:30 hs, pero la función no comenzaba hasta una hora posterior. Antes de seguir escribiendo, debo ganar tiempo, y asegurar las puertas y ventanas, y servirme mucho más vodka. Llego la hora y entre a la sala, me tropecé al intentar subir las escaleras para ubicarme al fondo de dicha sala. Llegue como pude hasta la ultima fila y ahí lo vi., sentado en medio de toda la fila de asientos, con su túnica blanca y su turbante. La situación me causo mucha gracia, yo estaba totalmente borracho, y me estaba por sentar al lado de un tipo morocho, inmutable, y vestido como un señora grande, así que me reí, como si la locura se apoderara de mi. El público restante, me hizo callar, y yo los insulte. Luego me calme, y me senté del lado izquierdo de aquel hombre que conjeture Hindú. En ese momento no sabía ni que película darían, pero no me importaba, no me importaba nada, solo sentarme y dormir un poco. El hombre hindú solo miraba al frente, como si estuviese en una especie de transe. Yo me acomode como pude, y también miraba la pantalla en blanco. Al instante que me senté, aquel hombre, sin desviar la mirada al frente, me dijo-
La función va a comenzar, pero también va a terminar
Yo lo mire, como preguntando con mi mirada si se dirigía a mi. Pero el no se inmuto. Siguió mirando al frente. Cuando iba a interrogarlo, comenzó la película y decidí callarme. Para mi desconcierto la película me atrapo y cautivo mi atención. Se trataba de un crimen, de alguien que no merecía morir, pero injustamente moría. No se si debido a mi borrachera o a mi sensibilidad llore. Cuando reaccione de mi letargo la película había terminado, la sala estaba con luces tenue y vacía, salvo por aquel hombre sentado a mi lado.
Ahora si ya están aquí, tratando de derribar mi puerta, y lo que es aun peor, intentan derribar mi cruzada. Tengo que ser más veloz. Lo que el aquel hombre me dijo mirándome a los ojos fueron dos palabras, dos palabras que rigen el universo, que son el equilibrio, en estas dos palabras esta la revelación del mundo, de la verdad absoluta, de los propósitos cósmicos. Es demasiado tarde para explicaciones, ya apuntan a mi cabeza a punto de disparar. Si alguien lee esto alguna vez es que aquel hombre tenía razón. Eros y Tanatos fue lo que dijo.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Encuentro

Aquella noche era oscura por demás, no muy fría pero si oscura.
El se presentó rompiendo el silencio que prevalecía en el lugar, sus pasos comenzaron a oírse a corta distancia, cuando mi conciencia dictaminó que había llegado el momento y venia por mí. El tiempo se había acabado, incliné mi cabeza y me entregue por completo. Solo por un instante tuve curiosidad por ver su rostro y entre asombrado y confundido, me decepcioné, porque no era por quien yo aguardaba. Este se sentó a mi mesa, centro su mirada en la mía, y pregunto en voz baja
- ¿Sabes quien soy?
- No – respondí con vos indiferente

Y le hice notar mi indiferencia por saberlo desviando la mirada. Lo mire fijo y le informe que estaba esperando a otra persona. Y el replico
- Tu espera es en vano, hoy nadie vendrá, a excepción de mi – y continuo
- Por otra parte es lógico que no me conozcas, porque jamás me has visto antes, salvo por pequeños instantes de la vida, pero muy ínfimos como para que me recuerdes. Yo soy aquel que todos persiguen desde que nada existía en la tierra hasta estos días, soy el algunos no conocerán nunca, soy el que otros atribuyen conocerme y jamás lo hicieron, soy también el que acompaña a personas desde que nacen y soy aquel por los que otros muchos mueren.
Soy todo estos y muchos más, pero no soy el que hoy esperas y no vendrá.
Yo seguía confundido, no entendía por que este extraño me daba toda esta información, y pregunte
-¿Qué quieres de mí?, acaso eres…..la felicidad?
- No, no te equivoques como tantos, ella es mi amiga, yo soy….un nexo, para poder llegar a ella pero,… siempre hay un pero, si me alejo, puedo hacer que jamás la tengas en frente. De ahora en mas me buscaras por cielo y tierra, pero debo advertirte, cuidado con los caminos que escoges para llegar a mi, si optas por trechos cómodos y placenteros es probable que te topes con impostores, pero si eres sabio para elegir el sendero, es probable que nos encontremos con frecuencia.- sin dejarme respirar, siguió hablando
- Eres tan predecible que si te rehúsas a ir en mi búsquedas, te quedaras esperando a la ausencia de hoy, el hombre de las sombras, y el no se hará negar dos veces-
Sin dar pausa, se levanto, comenzó a alejarse de a poco y sus pasos dejaron de romper el silencio que prevalecía. Entonces yo también me levante y comencé a seguirlo, antes de que llegara aquel que una vez espere con ganas, porque supe que por mas no lo esperase, el me encontraría mas tarde o mas temprano, cuando fuera el momento. Así como yo perseguiría por siempre al conocimiento, quizás para jamás encantarlo, y así sentarme agotado de buscarlo en una noche oscura por demás, no muy fría, pero si oscura.



lunes, 7 de septiembre de 2009

Rincon de ilustres

La siguiente publicación es un prestamo de una poeta Argentina. Ariana Figueroa, que me convido con el siguiente poema, el cual disfrute y agradesco. Espero les guste.


Te vi aparecer y me deslumbré,
Te conocí y me enamoré
Pasé momentos inolvidables,
Irrepetibles, únicos, mágicos
Quisiera ser como el viento y poder acariciarte
Como el agua para cubrirte el cuerpo
Quisiera viajar a tu lado y que soñemos juntos
Ver el amanecer abrazados y que el sol nos
Ilumine y ver tu rostro y decirte te amo
Quisiera tener el poder de enamorarte
Y que descubras que me amas locamente
Quisiera poder decirte con un susurro
Que te amo y te necesito cada día más
Quisiera mirarte a los ojos y saber que me amas
Besarte a los labios y sentir tu pasión y la mía
Y amarnos, querernos, sentirnos….


Hasta que te fuiste, pasaste esa puerta
Y no te vi nunca más,
Lloré un mar de lágrimas por vos,
Creí que nunca más nadie me iba
A poder hacerte olvidar, pero un
Día me enamoré, viví de nuevo
Y cuando menos lo esperaba,
De nuevo te vi aparecer y me deslumbre
Como aquella primera vez, pero
Ese día decidí seguir mi camino.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Inevitable (Confesión 20/05/01999)

Entonces, como si fuese invevitable, aquella tediosa situación vuelva a intalarse hasta apoderarse completamente de mi ser.
Dejándome perplejo frente a la realidad, y es ahi cuando siento que la sensación de seguridad me abandona, se bifurca de mi cuerpo, para dar paso al peor de los males o quizás al bien mas preciado de la humanidad. La duda.
Es ella quien me golpea lenta pero en forma efectiva, sin darme oportunidad de defensa alguna. Cansada ya de torturarme opta por cesar con su flagelo, dandole espacio al despreciado: DESCONCIERTO

lunes, 20 de julio de 2009

El día que quise vender mi alma

Aquel día no lo podré olvidar jamas, bah, en realidad todo queda aplastado por el pie del olvido, así que voy a hacer un esfuerzo por recordarlo. De hecho, la fecha no la recuerdo, tampoco el día, pero lo que no olvido era la hora en que comenzó todo. Las 18 hs, las malditas seis de la tarde. Nunca había salido tan mal de la oficina, estaba agobiado por mi pequeña vida, tenía un trabajo mediocre, en el cual no iba a progresar nunca, ni dentro ni fuera de ese estudio contable. Mi mujer me había abandonado hacía ya seis meses por alguien mejor, que no era muy difícil de encontrar , y lo bien que hizo, me tapaban las deudas, mi hija me llamaba por mi nombre de pila, intuyo que no le daba una imagen suficiente digna, como para decirme papá y mis amigos ya se habían agotado de ayudarme y de oír mis quejas. Mi actual novia solo me demandaba que estudiara para que "sea alguien", ya no creía en dios, aunque le seguía pidiendo que me ayude, pero se ve que no me escuchaba y como no me escuchaba, opte por pedir ayuda en el equipo contrario .No hay que ser un genio para entender que no la pasaba bien por esos tiempos. Así que decidí dos cosas: La primera, que no volvería a mi casa por unas cuantas horas y caminaría sin rumbo, y la segunda, vender mi alma al diablo. Sí, no me escuchas dios, bueno entonces me voy con tu rival, y que? Me dije enojado.
Inmediatamente tuve un problema, y era el siguiente: a donde se ubica al diablo? Nunca fui muy religioso, pero supuse que habría alguna manera para convocarlo. Así que intente pensar en él, y por una transmisión de pensamiento desde la tierra hasta el infierno, se enteraría de mi intención de cambiarle mi alma por algunos placeres banales, pero no funcionaba. Caminaba y caminaba y nadie que se asemejara a un demonio aparecía. Hasta que lo vi. En la intersección de Junin y Av. Córdoba, un hombre muy bien vestido de traje y con un bastón, camina de frente hacia mí. Este es el diablo, me dije para mis adentros. Cuando estaba a menos de un metro, sonreí y le dije:
Yo: No pense que era tan fácil!!!
Hombre de traje: Perdón, tan fácil que?
Yo: No, bueno, digo, esto de que lo llamo y menos de cinco minutos se hace presente, la verdad no tenia ni idea como funcionaba, porque yo hablaba con el de arriba, tu ex jefe, pero nunca me contesto.
Hombre de traje: Disculpe, me parece que me confunde con otra persona.
Yo: No, no, no te confundo, yo soy el que te llamo. Bueno, no le quiero robar mucho tiempo, supongo que tendrá maldades por hacer. Dije intentando ser gracioso.
Hombre de traje: Perdón que insista, pero nos conocemos?
Yo: Bueno, yo no lo conocía, había oído hablar mucho de Ud. Pero nunca lo había visto, quien no conoce al diablo.
Hombre de traje: Que diablo? Que idioteces decís estúpido
Yo: Bueeee, no se ponga así. Tampoco es para tanto, le dije intuyendo que algo no estaba bien. Ud. no es el diablo?
Hombre de traje: Que diablo? Que decís imbécil, tomatelas trastornado.
Yo: Perdón, eeeehhh, me confundí, tampoco para que te pongas así. A quien le ganaste?, obvio que no esos el diablo, hasta el diablo debe tener mejor humor que el tuyo, todo por que tenes un traje, mercantilista de cuarta, anda, anda.
Bueno, evidentemente, no era el diablo, y yo? Sí, era un boludo.
La transmisión de pensamientos era claro que no funcionaba. Entonces deduje que si para hablar con dios, hay que acercarse a su casa, o sea la iglesia, el diablo tendría algún locutorio en donde podría comunicarme con él . La cuestión era que no se me ocurría cual podría ser ese lugar. Pense en un cementerio, pero aquel sitio tiene que ver mas con la muerte que con el demonio. Opte por seguir el sentido común, dicho sea de paso, el peor de los sentidos. Fue así que busque en los clasificados, de un diario que compre, algún culto satánico, pero no lo encontré. Lo que si encontré fue un médium, al menos eso decía el aviso, el cual transcribo:

Queres hablar con tu ser querido? Te quedo algo pendiente que decirte a tu abuela? Queres saber como es el mas allá? Lo que buscas es a Ruben.
Médium, tarotista, clarividente, astrólogo, parapsicólogo. Hoy liquidación, por el mismo precio te lee la borra del café y la mano.
Tel: 4742-2086. Av. Córdoba 1239 7° B.

Esta es la mía, sentencie. Estaba a unas cuadras, y si este tipo podía hacer todo lo que decía el aviso, podía tener línea directa con Lucifer. Me tome un taxi y llegue hasta el lugar.
Toque timbre, y una vos femenina interrogo.
Voz del portero eléctrico: Si? Quien es?
Yo: Vengo por el aviso, a ver a Ruben
Voz del portero eléctrico: Tiene cita?
Yo: No, pero es muy urgente Srta., si me hace el favor, pago lo sea necesario
Voz del portero eléctrico: cuanto vale su urgencia?
Yo: Bueno, no se, tampoco se cuanto sale la entrevista con Ruben.
Voz del portero eléctrico: Mire, con cita programada, los honorarios del Sr. Ruben son de 300 pesos. Y viendo su urgencia, teniendo en cuenta que el Sr. Ruben tendría que postergar entrevistas, unos 500.
Yo: 500 pesos? Dije con vos de indignación y asombro.
Voz del portero eléctrico: Si, 500, sube o no?
Mi vida ya no tenia sentido, así que perder 500 pesos, daba igual, y opte por subir, acepte y entre.
El edificio era antiguo, sobrio, pero lindo. Mucho mármol y ascensores que parecían reliquias. Llegue al departamento indicado y toque timbre. Sentí que alguien miró por la mirilla, y luego la puerta se abrió. Una mujer joven, de unos 30 años, muy bonita, y en ropa interior muy provocativa, me dijo:
Mujer provocativa: Adelante
Yo: Perdón, me parece que me equivoque, estaba buscando a Ruben el médium. disculpe, le dije ,sin parar de mirarla.
Mujer provocativa: Si, si, es acá. Pase.
Yo: Bueno gracias. Mientras pensaba porque no me dejaba de joder con toda esta historia y le ofrecía los 500 pesos a esta mujer para que se entregue a los placeres venéreos mas bajos, pero me contuve.
Me ofreció que me sentara y así lo hice. El lugar se asemejaba mas a un estudio jurídico que a un lugar en donde hablan con los muertos, con un toque de una casa de tolerancia, que le daba la secretaria, que escribía en su computadora, semi desnuda. No podía despegarle los ojos, era muy atractiva. Así que mientras esperaba, me imaginaba, revolcándome con aquella dama. No se cuanto tiempo transcurrió, y esta mujer, me dijo que Ruben me podía atender.
Me indico con una mirada el camino, que daba a un cuarto contiguo. Atravesé unas cortinas de caña y me quede parado. El cuarto estaba casi a oscuras si no fuese por el candor de unas velas muy berretas. No veía nada, así que quede ahí duro esperando. Lo poco que se distinguía era un escritorio y un si una silla. Intente forzar la vista, para ver si alguien ocupaba aquel asiento, e inmediatamente una voz muy aguda y chillona me pidió que me acerque. Di un paso con mucho miedo de llevarme algo por delante. De repente unas luces, que hicieron mejor mi visión, se encendieron. Y ahí lo vi al afamado Ruben. Su aspecto era el de alguien que no sabe combinar su ropa pero adrede. Ruben era de tés trigueña, canoso, unos 40 años calcule y un bronceado que lo alejaba de cualquier mística.
El dialogo que tuvimos fue este:
Yo: Buenas tardes
Ruben: Shhhhh!!!!!, no me diga nada, ni me salude, no emita sonido, puedo leer su mente, percibo lo que siente, siento lo que piensa y pienso lo que siente. Yo asentí con la cabeza, y mire hacia arriba como pidiendo clemencia.
Ruben: Algo lo agobia, puedo sentirlo. Tiene una asignatura pendiente. Su padre!, si, su padre, quiere saber como esta su padre.
Yo: En realidad…
Ruben: Shhhhh!!!!, no me diga nada, estoy en transe. Y siguió: No, no es su padre, es….un primo, Ud. tenía un primo en Baradero, falleció por un accidente jugando al truco y le debía plata, quiere entablar dialogo con el, para asegurarse que la este pasando mal por su deuda terrenal
Yo, no salía de mi asombro y me maldecía por ser un idiota. Inmediatamente volví a mi pensamiento de hacerle una propuesta indecente a la secretaria, y Ruben, seguía: No respire, no se mueva, no dude, me iluminé. Viene en busca de su amor de toda la vida, su primer novia. Ella lo engaño pero Ud. le guarda cariño, falleció hace, hace…..hace 3 meses y Ud. esta lleno de culpa por haber sido cornudo y desearle la muerte, pero ahora quiere tener una ultima conversación. Ahora puede hablar, cual de las tres es?
Yo: Ninguna, Sr.
Ruben: Estaré perdiendo los poderes? tengo que dejar de beber (dijo en voz baja). Entonces cuénteme
Yo: Mire, el motivo que me trajo hasta acá, ya no se si es valido, al menos Ud. no lo detecto.
Ruben: Y muchos celulares por la zona vio, me truncan los poderes, pero cuénteme, a lo mejor lo puedo ayudar.
Yo: si, si entiendo - dije conteniéndome para no violentarme. Pero, los 500 pesos se los tenia que dejar igual a ese cara dura, así que decidí contarle.
Yo: Voy a ser breve. Decidí venderle mi alma al diablo, pero no se como ubicar al diablo, Ud. tiene algún método? Se ha contactado alguna vez? Es imposible lo que pido?
Ruben: Uuuuuuh el diablo?
Yo: si, el diablo
Ruben: Uuuuuh, eso si que es difícil. -Dijo con voz de miedo, y continuo- Una sola vez lo llame para un cliente, pero creo que no resulto, nunca mas supe del tipo. Pero si quiere lo intentamos, yo no tengo nada que perder, y por lo que cuenta, Ud. Tampoco. Eso si, estos trabajos, son mas costosos…
Yo: más? Cuanto? mas de 500 pesos?
Ruben: Y por lo menos 800, solo porque Ud. Me cayo bien
Yo: y Ud. me garantiza que podré ver o hablar con el diablo?
Ruben: Garantizar, garantizar, quien garantiza algo hoy en día, y con el diablo nunca se sabe. Bue!!! mire, acepta si o no? Porque tengo gente esperando.
Yo: si esta bien - dije resignado-
Ruben: Perfectoooo!!!!!, ya mismo me pongo a trabajar, siéntese, siéntese hombre.
Tome asiento mientras pensaba todo lo que no iba a pagar por dejar 800 pesos al tipo que me inspiraba menos confianza en el mundo. Pero seguí adelante, después de todo estaba buscando al diablo.
Ruben, saco un libro de una caja portátil de metal, esas en las que se guardan dinero. Para mi asombro, era un libro cualunque, no como los que se ven en las películas ,esos de aspecto añejo, o recubiertos de cuero. Este, era un libro de color amarillo, de aspecto barato, y con letras grandes de color verde en la tapa que decía:

Como ser piola en diez días

Inmediatamente, descubrí que era de autoayuda, y si el diablo no se presentaba con esa invocación, no vendría con nada.
Seguí observando a Ruben. Comenzó a hablar en otra lengua, o eso intentaba demostrar, al menos era una lengua que no era español, pero se asemejaba al jeringoso. Cerraba los ojos, se movía en su asiento de atrás hacia delante, debes en cuando pegaba un grito y movía los brazos, y yo para esta instancia, ya no sabia si reírme o llorar, De pronto se quedo paralizado, como si le tuviese un calambre en todo el cuerpo. Me miro, dio un aplauso, chasqueo los dedos y me dijo: Listo campeón, anda tranquilo, dejale los honorarios a Marianita, que hembron, la viste no? Bue, cualquier cosa pegate una vuelta, ahora te dejo, porque tengo gente esperando. Nos vemoooos!!!!. Al instante toda la habitación se torno oscura nuevamente y yo que no podía comprender como me habían robado tan fácilmente en mi cara, volví por donde había ingresado. Perplejo, mire a la secretaria que seguía semi desnuda, pero a mi ya no me quedaba ni libido, y menos plata como para insinuarle algo.
Baje del departamento mas confundido y depresivo de lo que estaba 1 hora atrás, gane la calle y me resigne a terminar con esta estupidez, volver a mi departamento de un ambiente lleno de humedad y seguir con mi pésima vida. En la primer esquina que me cruce doble, no sabia como hacer para alejarme de la sensación de vergüenza que tenia por como me habían estafado pense que caminando, ya que no me quedaba dinero ni para tomar un colectivo, rápido la dejaría atrás.
La calle a medida que avanzaba, se tornaba mas oscura y mas desierta. Cuando quise mirar el nombre de la calle, ya no había carteles y nada se veía. Las casas habían desaparecido y todo se transformo en fabricas abandonadas. Debo reconocer que me abrazo el miedo y no entendía porque, dos cuadras atrás estaba buscando al diablo y ahora estar solo a oscuras me hacia temblar.
Apure el paso hacia una luz tenue que se veía dos o tres cuadras mas adelante, debajo de aquel resplandor había un bulto que se asemejaba a una bolsa de basura, ya no me alcanzaba con caminar rápido, así que corrí, y llegue a la luz. Dicha bolsa, no era tal, era un tipo sentado tomando, lo que parecía vino, de una botella. Estaba todo andrajoso, sucio y su olor era vomitivo.
Yo ya estaba demasiado cerca como para evitarlo, así que decidí disimular el susto que tenia y preguntarle el nombre de la calle. El ciruja, se quedo callado al menos por un minuto, como si yo no existiese, luego giro su cara y me dijo:

Ciruja: Que decís salame? Como se llama la calle? Vos te pensas que esto es joda? Que a mi me sobra el tiempo? El Sr. Piensa que es el único en el mundo, no?
Yo: Eh, eeehh, perdón no se de que me habla, no lo quise molestar. Intente alejarme y volver correr
Ciruja: Pará para, ofendido, veni, veni, sentate. Vos me llamaste y ahora te gana el miedo? Adivina quien soy?
Yo: Diablo?
Ciruja: ah vos sos un genio!!!! - dijo siendo irónico siguió- el método deductivo es lo tuyo. Sí, soy ese que dijiste, a quien esperabas, al papa?. Así que queres vender tu alma? A ver contame.
Yo no salía del estupor en cuatro horas, había decidido vender mi alma, había confundido a Lucifer con un tipo, había visto a una mujer en ropa interior sin tocarla, me habían estafado muy, pero muy fácilmente y ahora tenia al diablo en frente, el cual se parecía mas a un indigente que a alguien que se opuso a dios.
Yo: Bueno, si, la verdad que no lo puedo creer, pero si quiero vender mi alma.
Diablo ciruja: Y cuanto queres?
Yo: y….no se cuanto debe valer, pero algo debe valer
Diablo ciruja: Si, pero menos de lo que vos pensas, dale, deci algo,no tengo toda la noche, me tengo que ir a oriente que se viene una linda, pero linda de las mías.
Yo: Y yo había pensado, primero en tener dinero por muchos años, una mujer hermosa al lado, si es modelo mejor, si, si modelo. Después quiero poder, mucho poder, ser famoso, que todos me admiren, que las mujeres me alaben y los hombre me envidien, y…y. -El diablo me interrumpió
Diablo ciruja: Para, para, para la moto. Evidentemente no tenes idea de cómo es esto. Que las mujeres me alaben, los hombre me envidien….a quien le ganaste? Tu alma da para, como mucho y porque hoy me agarras de buen humor, yyyyyy…..un auto y una casa nueva, eso si de 3 ambientes y como si esto fuera poco, te puedo dar a elegir el barrio, pero tiene que ser zona sur.
Yo: Que? Como que mi alma da para? Te estoy vendiendo mi alma. Y eso que el diablo te otorga todos los placeres a cambio del alma? Donde quedo?
Diablo ciruja: Si, es así, te los estoy otorgando a los placeres, o no te das cuenta? pero los placeres que puede pagar tu alma o vos pensas que todos valen igual, tu alma no vale la misma que la de un dictador, ya que este contribuye con la causa, me entedes? En cambio vos, que tenes para ofrecer, no sos un genio, no mataste a nadie, tenes una vida aburrida, y encima quieres ser el dueño de la tierra.
Yo: Pero una casa me la puedo comprar yo
Diablo ciruja: Vos? Bueno compratela, y cuando estes decidido a hacer las cosas como corresponden, me avisas.
Yo: Pero, espere, espere - le dije en un tono amable - Yo le doy mi alma, Ud. me da una casa y un auto y yo después me condeno a la eternidad en el infierno?
Diablo Ciruja: Si
Yo: No le parece un poco desigual el trato? Digo… - El diablo me interrumpió nuevamente-
Diablo Ciruja: Que vas a decir, pensa bien que vas a decir, ibas a decir injusto no? Injusto? Y con quien pensas que hablas con un referí? Soy el diablo querido. Y por lo visto sos tan mediocre que ni tu alma podes vender- Se levanto del cordón de la vereda, dio un sorbo y se desvaneció.
Yo me quede mirando el asfalto y pensando en lo que me había dicho. Tenia razón, era un mediocre, y la verdad que no me convencía aquel trato. Ni dios ni el diablo, ni el médium, ni mi ex ni mi hija podían ayudarme, todo quedaba en mis manos, como siempre, solo yo y justo a mi, me había tocado ser yo y no tenia mas remedio que cambiar mi vida por mi mismo. O al menos conformarme que solo yo decido sobre mi destino, aunque así no sea.

lunes, 22 de junio de 2009

Una Decisión Equivocada

Cuentan las malas lenguas y algunas mas, que un día, ya casi no recordado por nadie, el mismísimo diablo dicidió cambiar su imagen, inducido vaya a saber por quien o que razón. Cansado de representar al mal, de ser temido, de ser evitado por muchos mortales y no resignado a su destino, se encamino hacia la bondad……..
La noticia llego a oídos del todopoderoso y por cierto no le agrado en lo mas mínimo. Mando a llamar a Lucifer de inmediato, este encuentro hizo detener al tiempo. Es sabido que para que no exista la maldad, ni se ejerza su opuesto, es necesario un estado de eternidad.
No existen testimonios certeros de aquel dialogo, pero algunos ángeles atestiguaron lo siguiente:
Dios: Es verdad lo que se dice?
Belcebú: Si alguien conoce a la verdad eres tu mi señor, yo carezco de ella, dime tu entonces - dijo el diablo con ironía.
Dios: Que te lleva a hacer esto?
Belcebú: La pregunta seria quien y no que, y la respuesta eres tu mismo
Dios hizo un gesto de fastidio y se mantuvo en silencio, mientras el diablo percibía todo esto añadió:
Belcebú: Tu y tu ausencia no hacen mas que restarle sentido a mi labor, el mal tiene que ser uno, no mas. Además quiero retirarme, tengo una trayectoria, y creo que me gane el derecho a decidir por mi mismo
Por otra parte, con el libre albedrío es suficiente maldad en la tierra como para que este mi figura de por medio
El diablo continuaba con su discurso, mientras que Dios no salía de su asombro ( en este punto los testimonios de los arcángeles son un poco débil, ya que es obvio el conocimiento absoluto del creador). Los fundamentos del hombre de cuernos (quédese tranquilo el lector, que no es una alusión personal hacia nadie en particular, si no se refiere al diablo) siguieron largamente.
Dios afamado por su misericordia, aunque también se supone que castiga, lo perdono, pero solo con una condición. Esta decisión solo debería durar poco, una especie de vacación para el rey del averno. El diablo acepto sin dudarlo, algunos mal pensados, aseguran que el ángel negro solo buscaba esto, unas vacaciones, pero es fácil pensar mal del diablo.
Así fue que el plazo fue acordado en un día, un día sin el mal en la tierra, un día de ausencia de lo nocivo. Acto seguido, se redactaron dos ejemplares del mismo tenor, en donde se detallaba que el día seria el 02 del mes de Octubre del año 1869.
La mayoría de los relatos afirman que el día lo eligió Dios, y que el diablo estuvo de acuerdo. Entre nosotros, déjenme que dude de esta aseveración. Otros, los menos, dicen que el día se eligió al azar, pero que Dios ya sabía de antemano que día seria, ya que tenia algo entre manos. Y ya lo creo que tenia algo tramado.

Llego el esperado día y Dios observaba la tierra desde lo alto, mientras que el diablo desde el inframundo. Desde la hora cero de aquel día, por 24 hs. Todo tendría que ser pacifico y armonioso, pero no fue así. Aquel 02 de Octubre, transcurrió del mismo modo que el día anterior, y los anteriores, con violencia, estafas, malevolencia cotidiana y todo tipo de canalladas. El diablo no se había retirado ni por una milésima de segundos. Y como buen diablo, traiciono el pacto.
Algunos versiones de demonios de bajo rango, conjeturan que era todo un plan de su jefe para distraer la atención de Dios, prometiéndole que no estaría por un día para ganar terreno en el planeta. Tiene lógica. Siguiendo con esta línea de pensamiento, es como explican que Dios, irritado por la traición, decidió inmediatamente ponerle palos en la rueda al plan de ángel caído. Y así fue que ordeno en forma inmediata, el nacimiento de unos de los emblemas de la lucha de la oscuridad. Mahatma Gandhi.
El saldo de ese día, resulto negativo para el diablo, ya que todas las maldades juntas de aquella jornada en el mundo, no equiparaban la aparición del paladín de la paz.
Al diablo le toco "perder nuevamente", pero juro venganza. Y se vengó a lo grande. Tramo su plan 20 años. Pero no por capricho se tomo su tiempo, estuvo en cada detalle. Los subordinados de Lucifer comentan que nunca lo vieron tan entusiasmado, tan alegre, tan ansioso y tan diabólico como aquel día. Cuentan que antes de dar la orden para que se ejecute magnánima venganza sentencio con ira: Un peón no se compara con un rey.
Llego el 20 de abril de 1889, y nació Adolf Hitler. Todos sabemos lo que trajo ese nacimiento.
Un genio dijo alguna vez, que Dios no juega a los dados, una idea a la que muchos suscriben, pero en rigor de la verdad, es necesario decir que es trágico que no ponga un poco de azar a las decisiones que toma sobre el mundo, ya que si no toma decisiones lúdicas, termina siendo algo peor que un irresponsable. Termina siendo vil y cobarde como son los cómplices. Por otra parte, jugar a ver quien salta mas alto con el diablo, termina mal. Todo con el diablo termina mal.
Y ahí en el medio del bien y del mal, estamos los seres humanos, sin poder despegarnos ni de uno ni del otro.
Una decisión equivocada tomo el diablo al querer escapar de su esencia, aunque solo fuese una postura mentirosa. Nadie, absolutamente nadie, escapa de su esencia, pero cada esencia es un conglomerado de lo bueno y lo malo, esta en nosotros, simples mortales, elegir a quien parecernos, a Mahatma o a Adolfo. Yo ya elegí, pero aquel que fue desplazado mi elección, no se da por vencido, ni por aludido e insiste convivir también conmigo.

Delirio

Ya no recuerdo si fue a los 13 o a los 14 años cuando conocí a Delirio, mi amigo inseparable. Pero realmente la cronología no tiene importancia, lo que si tiene significación fue el contrato que firmamos tácitamente con mi camarada.
Debo confesar que él no era una persona común, bueno de hecho, ya que estamos en medio de confesiones no solicitadas, debo aclarar que no era una persona, pero siempre estuvo conmigo, lo cual no se si es motivo de festejo. De cualquier modo, pasábamos los días muy unidos. Mayormente en las noches Delirio, se sentaba a mi mesa para matar la soledad. Cantábamos, reíamos, nos emocionábamos y volvíamos a reír. Con anhelo manifiesto que éramos una dupla perfecta, indestructible, sobrenatural.
Pasaron 14 años o quizás fueron más y nuestra relación estaba en su pico más alto, Delirio era un pilar indiscutible en mi vida, me brindaba seguridad, tranquilidad, fuerzas, contención. Con el a mi lado no necesitaba nada ni a nadie mas, de hecho no tenía nada ni a nadie mas. Debo mencionar que cada vez que nos encontrábamos, todos los días por cierto, en los primeros minutos celebrábamos una comunión, dos tensiones creando una armonía. Al pasar las horas, esa armonía se transformaba en un caos, pero indefectiblemente, al otro día, yo lo buscaba. Era como una adicción.
El tiempo hizo lo inevitable, transcurrió, y yo fui pasando infinidad de situaciones con Delirio, tantas que si el no estaba, tenia la sensación que no vivía. Y fue así, como decidí poner un poco de distancia. Distancia que no me fue fácil conseguir, y que tengo dudas de haberla conseguido. Cuando le comunique y demostré mi decisión, Delirio se torno obsesivo y dispuesto a buscar cualquier excusa para no alejarse. Por ende, opte por la resolución mas extraña, extraña para quien lee, no para nosotros. Decidí explicarle el porque de aquella determinación.
Lo convoque y le dije literalmente:
Mira Delirio, partamos de la base que vos sos un elefante y yo un ser humano, vos sos de color rosa y yo negro, vos sos producto de el alcohol y yo?,….bueno yo también, pero yo soy real y a vos solo yo te veo.
Delirio: Pero eso solo son detalles, si te encanta estar conmigo o me lo vas a negar?
Yo: No, no lo puedo negar, pero me haces mal, me separas de otras personas, de la gente real
Delirio: Real, real, que es real en esta vida? Quien puede hacer tremenda afirmación? Algunos hablan con los muertos, otros con duendes. Y bueno, vos con un elefante rosa, a quien le importa?
Yo: a mi me importa, Delirio
Delirio: No parece
Yo: si, ya se que no parece, y esto es ridículo, no le tengo que dar explicaciones a un elefante que no habita en Africa si no en mi cabeza
Delirio: Bueno, vos querías hablar, y ahora te enojas?
Yo: No, no me enojo, me enfermo cada vez mas. Y la única forma de que sane es que vos desaparezcas.
Delirio: Vos decidís, como todo, siempre sos vos el que decide, yo no puedo opinar, no tengo ni vos ni voto. Vos me llamas? Yo vengo, no me llamas? no vengo.
Yo: Si se que todo en cuanto a mi vida depende de mi, y eso es lo que me pesa. Pero, con mucho pesar, te dejo. Venga ese abrazo replica de dumbo!!!!!
Y así fue, que por un tiempo no lo convoque mas, en ocasiones aparece, solo porque lo llamo. Por momentos pienso que nunca mas lo veré, y por otros, me encanta estar con el. Pero me hace mal, sé que me hace mal, así que seguiré mi cruzada por no hablar con elefantes rosados, y a lo mejor entablar una conversación con un ser humano. Si, eso estaría bien, a vos que te parece Delirio?

Tu Dama Encantada

Advertencia: Cualquier similitud con la realidad, es pura intención.


Existe una frase que reza: "Hay historias que merecen ser contadas" , obligatoriamente y de manera inmediata, debo decir que quien escribe, discrepa en forma acérrima con dicha premisa, ya que toda historia merece ser contada para considerarla como tal, una vez contada, toma el cuerpo y concepto de historia, lo no dicho, lejos esta de ser historia. Mejor sería pensar que hay historias interesantes y otras que no poseen esta condición.
La historia que compartiré, no es para personas ignorante como un servidor, es para aquellos de corazón y mente abierta, visionarios de los signos ocultos de la vida. Aquellas personas que creen que algo bueno puede suceder en esta corta vida, aquellas personas que creen que no todo esta perdido, aquellas personas que creen en otras personas, digámoslo claro, aquellas personas que creen.
A continuación, los hechos:
Resulto ser, que por estas cuestiones del aburrimiento y de las comunicaciones modernas, me encontraba en una sala de chat, ni siquiera recuerdo el día, si la hora. Era muy temprano para mí, y para cualquiera persona de la noche. Rondaban las siete de la mañana. La sala era totalmente aburrida, como de costumbre, y más aun en ese horario. Desganado y sin fe alguna, me puse a conversar con un seudónimo que refería a una mujer. Luego de pasar por las estrictas preguntas de rigor (edad, lugar de procedencia, ocupación, etc.) entable cinco minutos consecutivos de una charla interesante. Alguien parecía leer mi mente del otro lado de la pantalla. De golpe estaba despabilado, así que seguí en mi aventura, en mi cruzada por conocer al amor único, sorprendente. Buscando lo que todos buscan en una sala de chat, obviamente ser salvados.
Luego de una hora de dialogo y de soportar las adversidades de la sala de chat, tales como su lentitud, las agresiones de otros participantes, etc. Tenia que afrontar el abandono de aquella charla, ya que mi día tenia que comenzar definitivamente, pero arbitrariamente me rehusé a enfrentar mis responsabilidades, y decidí invitar a aquella dama a una charla mas intima. Ella, acepto inmediatamente. Así fue que charlamos en privado, pero nunca alejándonos de lo virtual. Seguimos escribiéndonos, una y otra vez durante tres horas, ni siquiera sabíamos el nombre del otro, pero la charla fluía. Ella me contó el momento por el que estaba transitando, que no era grato y yo escuche con gusto. La charla era respetuosa, amable, cordial y muy apasionante. Nunca había conocido a alguien que fuese tan verborragica con un desconocido. Internamente, aquellos que nos comunicamos en forma virtual, siempre tenemos la duda sobre lo verídico que existe del otro lado. Viajamos sobre la dualidad de lo verosímil y la fantasía.
Por un instante, perdí la noción del tiempo, pero no de la hora, hasta que volví a mis cabales y tuvimos que despedirnos, con la sensación de nunca más volvernos a encontrar en otra conversación. Nos elogiamos la supuesta inteligencia que nos esforzamos en demostrar en cada palabra y cerramos la sesión.
Yo me quede deslumbrado, como cuando veo la ilusión magnifica de un prestidigitador. Esa mezcla de placer, curiosidad, admiración y credulidad. Una hora mas tarde, tuve la necesidad y el impulso de buscarla en el espacio internautico. Me daba un poco de vergüenza, pero mi ansiedad pudo mas que mi pudor. Y ahí estaba otra vez, esa mujer del otro lado que hacia latir mi corazón como ninguna lo logro y mover mis neuronas al ritmo del cuarteto.
Los días fueron pasando y yo era adicto a esta mujer, a esa dama que me encantaba. Nos abrimos por completo, nunca fui tan sincero con alguien, en realidad, nunca fui sincero, pero eso no importa ahora, lo que si importa, es que cada vez que la veía conectada a mi PC, la alegría me tomaba por completo, la fe y la esperanza, palabras que solo ella me hizo conocer, me golpeaban el pecho hasta penetrarme el alma. Mi optimismo era obsceno y mi sensación de omnipotencia era proverbial. Así pasamos un mes, hablando horas y horas, y demás esta decir que era un hecho, me había enamorado de alguien que ni conocía. En el transcurso de esos días, nos intercambiamos fotos. Cuando la vi por primera vez, me enamore más aun, si es que podía enamorarme más. Era sublime. Su belleza era inefable.
Los días aceleraban su marcha, y cada vez éramos más íntimos. Increíblemente, ella tenia sensaciones similares a las mías. Mi amor, por fin era correspondido. Nos consumíamos el uno al otro, cuando no estabamos chateando, nos enviamos mail y viceversa. Había conocido y estaba a punto de probar la droga más adictiva que existe en todos los planos de este universo…una mujer hermosa, plena.
Solo restaban ultimar detalles para vernos frente a frente y por fin fundirnos en uno solo.
Pero,…. parece que la dicha esta condicionada por esta palabra, "pero". Un día me conecte, encendí mi computadora, con todo mi buen humor, paso una hora, y del otro lado no había nadie. Fui paciente y espere todo un día, y nada. Supuse que todos tenemos cuestiones cotidianas y contratiempos que solucionar, nada grave me dije. Me fui a dormir, pensando todo lo que le iba a decir al otro día, lamentablemente para mi, sucedió lo mismo. Nadie respondía mis notas rápidas, ni mis mails. Comencé a preocuparme y a repasar si había dicho algo inoportuno, pero nada me daba una pista para un enojo de ella. Y así, fue al día siguiente, y el que le siguió. Yo, estaba un poco desconcertado, debo admitirlo. Pero estaba agradecido, a ella en principio y luego a la vida, por haberme hecho sentir tantas cosas, cosas que desconocía, cosas que jamas había sentido ni con personas físicas. No tenía un teléfono donde llamar, ni amigos en común con quien consultar que había sucedido. Luego de llenarle la casilla de mails, decidí seguir con mi vida y mi incertidumbre, que por cierto, me corroía el cuerpo.
Una semana de silencio, de ausencia de palabras, fue interrumpida por un mail, un mail de un remitente desconocido. Abrí dicho mail, temiendo lo peor, absurdamente lo peor, pero lo peor había sucedido. Transcribiré dicho mail:

Hola mi nombre es Julia, se que sos amigo de "Tu dama encantada" (ese era su seudónimo) y quería comunicarte que Sol, (ese era el apocope de su nombre, Solange) falleció hace unos días de una peritonitis. Pense que debías saberlo.

No solo que no lo sabia, si no que ni lo imaginaba. Quien puede imaginar algo así. En primera instancia, como buen ser humano que soy, lo negué, supuse que era una broma de pésimo gusto. Luego, me congele. Luego llore, bueno, al menos quise llorar. Después quise no haberla conocido, luego quise morirme para poder olerla. Mas tarde, más tarde estaba estúpido, perdido, desconcertado.
Decidí salir a caminar y tomar aire puro, pero una vez en la calle, el aire seguía viciado. En realidad el viciado era yo. Quise pegarle a alguien, pero no tenia sentido, la puta muerte de ella tampoco lo tenía.
Entonces llegue a una conclusión: Las situaciones perfectas, no existen, y menos las personas perfectas, porque en el universo tiene que regirse por un equilibrio, y alguien perfecto rompe la armonía, y ella era perfecta, y es mas, era perfecta para mi. Pero la vida, se cobro el favor que me hizo de ser feliz, porque eso es lo que fui, fui feliz, con ella del otro lado de la pantalla.
Comprendí, que la vida te da y te quita según cuanto te da. Y en este caso mas, como un usurero, mi pago fue con creces. Pero, parece que la desdicha también esta condicionada por esta palabra "pero", puedo decir que para a un ser racional, y que presume de tal cualidad, solo existe algo que lo pueda conmover mas que el intelecto, y es el estar enamorado, y quien habla, sintió que por horas tenia ambas cosas, la lógica y el amor.
Hoy la recuerdo a lo lejos, sabiendo que nos merecemos tomar una copa juntos, mientras la contemplaría, quien sabe en que espacio, quien sabe en que tiempo, para que yo pueda de una vez y para siempre decirle. Ahora creo, creo en que existen personas de otra galaxia habitando este planeta, ahora soy mejor, soy mejor gracias a vos. Gracias Sol, gracias por todo.


Dedicado a los que creen……….

viernes, 27 de marzo de 2009

Lo Oportuno (para vos, que me encantaste)

Existió una vez una mujer, una doncella, la cual no cesaba de llorar, se desconocía el motivo de dicho llanto. Su padre preocupado, llamo a consejo real, en donde lo persuadieron para que convocara a concurso a los más astutos caballeros nobles, para que con una acción, interrumpieran las lágrimas de su hija a cambio de una fortuna inmensurable. La noticia no se hizo esperar, jinetes de todos lados llegaron y uno a uno fueron presentándose delante de aquella dama angustiada. Utilizaron miles de artilugios, le ofrecieron los mejores lienzos para que secara sus lágrimas, intentaron hacerla reír, la asustaron, los hombres mas básicos la amenazaron de muerte si no deponía la actitud, le ofrecieron casamiento, riquezas, le insinuaron revelarle secretos si terminaba con su sollozo. Todo fue en vano, cientos de hidalgos fracasaron. El rey se encontraba desesperado, así que opto, contra sus convicciones, llamar a los alquimistas, nada le parecía mas bajo, pero la felicidad de la princesa podía romper todo escepticismo.
Los brujos de la época, le dieron de tomar los elixires de la alegría, la sometieron a rituales exóticos, le practicaron la imposición de manos, y hasta consiguieron hipnotizarla, aunque dormida no dejaba de llorar.
Fracaso tras fracaso, la esperanza se derrumbaba, como suele ocurrir, del mismo modo que siempre llega una resolución a cada dilema, la respuesta de cada encrucijada, el resultado de toda ecuación.
En el momento menos esperado, o el mas esperado, llego un hombre a palacio, de aspecto misterioso y también de imagen muy pobre.
Inmutable y en silencio se presento delante del consejo real, con una actitud humilde, pero segura. Pidió permiso para entrevistarse con la princesa, le preguntaron con que fin. El irguió la cabeza, y con mirada soberbia respondió: " Con el único fin que se puede tener con una dama de tal magnitud, hacerla feliz".
El consejo sorprendido, dejo de lado sus prejuicios y lo llevo frente a la dama encantada. Intrigados todos no dejaron de observarlo.
Aquel hombre, casi mendigo, se posicionó frente a la doncella, la miro a directamente a los ojos, aquellos ojos aguados de tanto llanto, y en solo un movimiento, la abrazó. Inmediatamente la princesa ceso sus lágrimas.
Aquel acto motivo el aplauso de todos y la alegría del rey.
El indigente, se retiro con paso lento y en silencio. Todos le preguntaron como se le había ocurrido semejante proeza.
El respondió en voz baja, que no se le había ocurrido, si no que su corazón se lo había dictado. Que un ser cuando esta angustiado, no necesita grandes riquezas, solo necesita afecto, porque es este ultimo, lo que buscamos todos, aunque lloremos por dentro y no lo demostremos.

martes, 6 de enero de 2009

Cambiar el Mundo

Cuentan los parroquianos mas añejos del pueblo de Esperanza, que allí nació un hombre que dedico toda su vida a modificar el mundo, su nombre era Anselmo y su único propósito en la vida era transformar, como se dijo, al mundo con sus acciones. Su persuasión era envidiable y su actitud y seguridad nunca vista.
Primero pensó que la tierra seria mejor si aportaba intelecto, fue así como se instruyo en todas las disciplinas del conocimiento.
Don Ulises que era el ciudadano más viejo de Esperanza, lo veía pasar a Anselmo por delante de su casa e irónicamente lo interrogaba:

Don Ulises- Donde va tan apurado mi'jo?
Anselmo- A cambiar el mundo con mucha inteligencia- gritaba. Y don Ulises le respondía- Me parece que no le va alcanzar – y se reía con sarcasmo.

Anselmo enfurecía y más se esforzaba.
Pasó mucho tiempo y se podía decir de Anselmo que era un erudito en todas las artes existentes, desde la política hasta el tejido, pero, para desgracia de todos, el mundo seguía igual. Anselmo frustrado, pensó entonces que quizás con riquezas podría mejorar el planeta. Decidido empezó a realizar inversiones que le devolvían ganancias extraordinarias y cada vez que pasaba por delante de don Ulises, la conversación se repetía.

Don Ulises- Donde va tan apurado mijo?
Anselmo- A cambiar el mundo con mucha, pero muchas riquezas- gritaba. Y don Ulises le respondía- Me parece que no le va alcanzar – y se reía con sarcasmo.

Anselmo colérico se esforzó tanto, que llego a ser el hombre más rico del universo, pero..Para pesar de nuestro amigo, el mundo era inmutable, nada cambiaba. Así fue Anselmo, no dándose por vencido llego a la conclusión que el cosmos caería rendido a los pies de su gloria. Por este motivo se hizo deportista, fue entonces que era la única persona en la historia de la humanidad que se consagro campeón mundial en todos los actividades lúdicas, desde el tenis hasta el ajedrez, pasando por la payana. Y cada vez que se cruzaba con don Ulises, este se mofaba de él con su frase: “ Me parece que no le va alcanzar” siempre riendo.
Luego de ser ovacionado en todos los países existentes, se creo una nueva tierra, a la cual se bautizo con el nombre de Anselmo. El mundo lo admiraba, lo admiraba, pero, cambiaba y nuestro héroe, se irritaba y desmoronaba.
Un día, como ultima instancia llegando a sus 80 años, fue a visitar a don Ulises, el cual estaba intacto (es de publico conocimiento, que la sabiduría es atemporal).
Don Ulises lo saludo cordialmente al verlo llegar, pero Anselmo no devolvió el saludo e inmediatamente le pregunto porque se reía de él cada vez que este quería cambiar el mundo. Don Ulises hizo un gesto de asombro, uno de esos gestos que nos hacen a nosotros mismos cuando estamos frente a una obviedad y no la vemos, luego rió y dijo:- Ud. Amigo mío, nunca podrá cambiar el mundo, por la sencilla razón, que Ud. Es una de esas personas que piensan que el mundo se modifica directamente con las acciones de uno. Es como el común de los mortales, egocéntrico y vulgar. Y siguió diciendo- Solo hay una salida para este dilema, y es teniendo un amigo. Por que un amigo, guarda en si mismo la riqueza, la gloria y el intelecto, porque ese amigo nos modifica, nos cambia, nos transforma…Vamos hombre, no sea tonto Anselmo, un amigo nos hace mejor persona, y el mundo se hace un poquito mas habitable con mejores personas. Y a lo mejor Ud. No puede cambiar el mundo, pero mejorar a una persona en el mundo en sí, y no hay nada más inteligente, nada más rico y con más gloria que tener un amigo.
Anselmo, callo y no pudo hacer más que llorar, por lo que no fue, y lloro aun mas por lo que no pudo hacer que fueran.