jueves, 13 de noviembre de 2008

Mi pobre Julia

Advertencia:
La historia que sigue a continuación, no tiene un final feliz, o al menos un final concreto.

Es de público conocimiento, ciertas cosas que no deben hacerse en un orgía, una de ellas es llegar primero, se sabe que la espera a un banquete amatorio es muy tediosa, uno no sabe si desnudarce mientras espera al resto de la tropa, si retirarce par luego retornar o si entablar un dialogo de economia con el dueño de casa. Otra de las cuestiones a evitar son los nombres propios, y no por signo negativo, si no porque son totalmente innecesarios, da lo mismo en el fragor del libertinaje, un Juan que un Roberto. En tercer lugar, no es recomendable repetir a los integrantes, ya que esto ultimo, le quita emoción al arte “promiscuo”, la familiaridad de los rostros hace poco motivador a los amantes,uno ya comienza a intuir gestos, posturas, poses, y por ultimo y mas importante sin excepción, jamas, pase lo que pase en esos degustes carnales, jamas, hay que enamorarse.
Julia, mi pobre Julia, no me escucho y estos fueron los hechos.
Era inminente la llegada del año 2005, y por ese entonces, mi amiga Julia viajaba con frecuencia al exterior, solo por placer. Los réditos de su cadena de restaurantes eran abundantes y ella no escatimaba en gastos, así fue que recorrió todo Europa, y en cada país, en cada ciudad, se entregaba a los placeres venéreos con total entusiasmo. De cada porción del planeta tenia una historia distinta, descripciones que harían ruborizar al mas liberal de la tierra. Debo reconocerle algo, era muy buena contando anécdotas, su placer no invalidaba ni obnubilaba su capacidad de observación, ni de tacto y mucho menos del gusto. Y así se tiraba los días Julia. Hasta que llego el maldito 31 de diciembre de 2004, ella estaba en Argentina, pero sus gustos amatorios, no tenían prejuicios geográficos, donde estuviese, una orgía habría. Y así fue, que para despedir el año, se desencadeno una maratón sexual , sin restricciones, sin frenos, el placer se olía, ya que la luz era muy tenue, sombras sobre sombras, entrelazándose y Julia extasiada como nunca, pero algo paso, algo que no estaba programado, aunque nada este programado en una orgía, pero algo que no estaba en los planes de Julia, una piel especial, espacial, la poseyó, la hizo propia, la hizo vibrar, la amo y Julia, mi pobre Julia, se enamoro.
Predio noción del tiempo, no pudo afirmar con exactitud el tiempo que duro aquel hecho, aunque otros amadores atestiguan que fue la orgía mas larga que haya existido en la modernidad.
Pasaron los días y Julia, no se quedo quieta, intento averiguar de quien era ese cuerpo, como era el nombre de quien la había hecho volar. Pero claro, fue inútil, en una orgía, no existen las listas de invitados para el archivo. Intento también, convocar realizar una nueva edición de la despedida del año, así tendría la posibilidad de encontrar ese cuerpo por el olfato o el tacto, pero la mitad de los integrantes no volvieron.
Decidió entonces, embarcarse en una empresa obsesiva, de pasión y deseo, de búsqueda, sexo, esperanza y amor.
Le aconseje que retrocediera en su decisión, que seria inútil, pero Julia, mi pobre Julia, tampoco me presto atención.
Ya hace tres años que Julia no para su búsqueda de aquella sombra en cientos de orgías, sigue viajando, ya casi sin fuerzas, pero con la esperanza blindada en acero. Hace un mes hablamos, y me expreso que una noche en Santiago de Chile, le pareció haberlo encontrado, que aquel cuerpo la amo casi de la misma manera, pero no igual. Le desee suerte, no sin antes decirle que cuando sucede el milagro del amor, sucede una vez en la vida, y que a veces dura solo una noche, y cuando sucede, uno esta como atado de pies y manos, y nada puede hacer, no se puede oponer al amor, por mas resistencia que ofrezca, claro, pero también, cuando deja de suceder, uno tampoco puede hacer nada, pero Julia, mi pobre Julia, no me escucho.

sábado, 18 de octubre de 2008

La casa del té

Estas líneas están encomendadas a todos los ciudadanos de mi pueblo, aunque le digan ciudad de Moreno, pero en especial a los distraídos, en los cuales me incluyo, ya que la historia que se va a desarrollar es sabida por todos, menos por las personas que no saben observar.
La ciudad de Moreno es muy poco interesante, para este que escribe, y principalmente muy común, una combinación nefasta para una ciudad, pero tiene una salvedad, y esa salvedad, nace en una intersección física, la encrucijada de las calles Ituzaingo y Yoly, pero esta cruzada a simple vista no enuncia casi nada, sin embargo lo extraordinario está en una casa que yace en una de estas cuatro esquinas, y no hay que ser muy audaz para saber de que estructura edilicia se trata, ni mas ni menos que la casa del té.
Aquel lugar imponente, que con intención sobresale a aquel cerco, casi tapial, este umbral, deja traslucir el nudo de esta historia, solo hay que saber mirar. Y para aquellos promiscuos ansiosos, tengo una mala noticia, y es que no estoy hablando de un prostibulo. Todo lo contratrario y puedo afirmar que es lo contrario de un prostibulo, ya que este, es epicentro de lo carnal, y esta historia rosa lo metafísico o al menos lo fantasmagórico.
Sucede que en la denominada casa del té, no se sabe quien vive, y jamas se ha visto movimiento de humanos, pero sería inapropiado afirmar que nadie vive. Ya que los signos del jardín frontal son evidentes de habitantes.
Sus persianas de metal cerradas son dadas como una obviedad en el paisaje urbano, no así la aparición de un rodado añejo esporádicamente.
Hasta aquí nada hay de enigmático, solo una casa abandonada. Lo trascendente radica en ese patio ya mencionado. Debido a que hacia el lateral derecho del camino que conduce de aquel portón hermético hasta la puerta de entrada propiamente dicha, se puede apreciar claramente, una escenografía escalofriante. Una mesa de hierro color blanco, acompañada por sus respectivas dos sillas, un mantel del mismo color cubriendo el mármol de esta mesa, y sobre aquel mantel, están cuidadosamente ubicadas dos tazas sobre dos platos de porcelana. En el centro esta la tetera con una particularidad, es transparente (algunos testigos, discuten, sobre la finalidad de aquella jarra, ya que antagónicos la denominan, cafetera) Los utensilios brillan mucho, inclusive los digas de lluvia, por lo que las conjeturas llevan a que el material es la plata. Lo curioso es que por las tardes, no se puede precisar la hora, la tetera, se muestra llena. Al transcurrir la noche en dicho recipiente, el nivel de la infusión comienza a disminuir, hasta llegar vacía al amanecer. Este investigador urbano ha entrevistado a personas físicas, las cuales afirman haber visto figuras espectrales conversando livianamente como si estuviesen en un bar. Claro, luego se las desacredito a los mismos testigos, ya que al relatar dicha crónica, coronaban la anécdota, ingiriendo una pastilla de clonazepam.
Debo confesar, que he visitado muchas veces la vereda de aquel lugar, y muchos vecinos me han enunciado, que se trata de una ofrenda metafísica.
La mayoría de los aledaños aseguran, que es un homenaje para Alejandro, un integrante de una familia tipo, el cual era amante del te. Por esas cuestiones de la vida, y mas que de la vida de la muerte, se fue de este mundo. Los padres renunciando a toda lógica, optaron por agasajarlo luego de muerto. Estro dio como resultado, cuestiones inexplicables. Las cuales enunciamos a continuación:
1- Porque la jarra se vacía llegado el alba? Una evaporación no actúa en cuestiones de horas
2- Porque una mesa a compartir?
3- Porque los utensilio de plata?
4- Porque la porcelana?
5- Porque el color blanco?
6- Y porque de por vida, siendo que la muerte genero tal ofrenda?
Intrépidamente y queriendo ser audaz, este cronista intento conectar con los padres de aquella perdida, lamentablemente sin poder lograrlo.
Solo queda una conclusión y mas que una conclusión, dudas y cuestionamientos.
Puedo decir que si existe una ofrenda, existe una creencia en una trascendencia después de la muerte. Desde la psicología podría hablarse de un duelo, pésimamente elaborado. Del lugar de los padres, no se puede hablar de una perdida, acá no vale juzgar. Desde la imagen es impactante y triste a la vez..
Advertí que solo quedaban dudas, por eso propongo certezas, aunque nadie le importe.
Decreto:
1- Homenajes en la vida, y de por vida. (a quienes queremos)
2- No creer en personas que con una sabana blanca encima, invaden casas para garronear una merienda.
3- No creer en la vida después de la muerte. Debido a que esto nos lleva a pensar en dos vidas, sabiendo que no podemos con una.
4- No ofrecer souvenires, teniendo en cuenta que son de esta tierra y teniendo en cuenta el punto anterior.
5- Quinto y ultimo: Tratar de no comunicarse con los muertos, principalmente y estadísticamente, porque no contestan los ingratos.
Me veo en la obligación de asumir, que este cuento no puede asustar a nadie y delimitar que nada hay después de esta vida. Me dirán acertadamente que existen testimonios y algunos de famosos que aseveran que hay algo después de la luz. Respuesta: hay millones que no hablan porque no pueden porque nada hay, la nada no tiene existencia, por eso es nada, y la de la nada, nada, nada es.

viernes, 3 de octubre de 2008

La Isla

Que es una isla? Según la Real academia Española: Isla, es cualquier masa de tierra, de pequeña extensión en comparación con otras, rodeada de agua. Esta definición es geográfica y hasta de topología, pero trasladada al ser, sería algo así como: Cualquier masa corporal de pequeña extensión en comparación con otra cualquiera de misma índole, rodeada de otras islas, o personas. Porque que es una persona? Ni mas ni menos y dejando de lado todo eufemismo, que una isla, una porción aislada, lejos o cerca, pero básicamente “incomunicada” al menos por el momento, solo por el momento. Visto así, podría hasta resultar negativo, la apreciación de la no comunicación. Pero seamos realistas, nadie puede afirmar, que se comunica, ni siquiera se comunica en forma específica una idea o un concepto, ni mencionemos a los sentimientos o sensaciones que son de más ardua transmisión aun. En los tiempos que corren raudamente, nadie tiene una concepción de aspiración a un archipiélago. O sea, nadie busca la unión de conceptos entre partes opuestas, lo que se busca, sin andar con vueltas, es ganar aquella afrenta “intelectual”, aunque sea mera discursiva.
Sin embargo, hay quienes han afirmado a lo largo de la historia, que cierto individualismo desmedido no esta nada mal, y en sus adeptos, adviértase, que no existe ningún tenista, famosos por su egocentrismo. Si no nada mas ni nada menos que Jean Paul Sartre, entre las cosas menos importantes que penso y comunico fue que para acercarse y mejorar la sociedad no era necesario ser “Sociable ni extrovertido”, si no, que hay que profesar con el ejemplo, así, si uno ejerce la monogamia, pretenderá una sociedad monógama. Pero este gran y admirable pensador, fue el que dijo que el hombre esta condenado a ser libre. Esta ultima apreciación, hasta aparenta ser un oximoron, pero lejos esta de eso, ya que así como con la verdad, muchas veces tampoco sabemos que hacer con tanta “libertad”, en el sentido metafórico, ya que todos sabemos que la libertad, literalmente hablando, no existe.
Pero la pretensión de estas líneas es referirse a las islas emocionales, que son las más lejanas, las más y difíciles de llevar, las más complejas, con más recovecos, hasta casi imposible de transitar. Imagínese el lector que hay personas que pasan la vida intentando que la quieran o la acepten, así que no debe ser un tema menor.
Convengamos que el ser humano no es nada simple, por no decir complicado. Debido a esta complejidad es que la maneras de no quedarse encerrado en uno mismo es enfrentado de las mas diversas formas, vamos! de que estamos hablando, obviamente de las relaciones humanas, las relaciones interpersonales, en síntesis las relaciones afectivas, que son las únicas que nos pueden rescatar del cautiverio propio, mejor expresado, de la soledad o del aislamiento.
Dichas relaciones se manifiestan de mil maneras diferentes y distantes entre si, que ya el lector intrépido y hasta el mas corto de ideas habrá descubierto: profundas, superficiales, casuales, buscadas, mantenidas, enfermizas, convenientes, apropiadas, fugaces, alegres, angustiantes, etc., etc. etc. A la vez con los mas diversos y hasta extravagantes motivos. Esto nos resuelve un cuestionamiento que es el Porque? Porque uno necesita, si es que lo necesita, relacionarse. Bueno aquí, cualquier lectura pierde objetividad, ya que cada uno sabe porque se relaciona. Pero en los renglones precedentes se menciono, una supuesta necesidad. Ahora bien, y acá nos encontramos en el ojo del huracán, si tal necesidad no existe? Si son meras supuestos o suposiciones sociales que un a persona sociable es mejor? Mejor que quien? Mejor en que sentido? Si existe algo mejor debe de existir algo peor, que seria lo peor? Estar solo? Y si es una elección la soledad? Si alguien sabe convivir con el “autismo” social? Es tan malo eso? Si alguien prefiere callar a romper el silencio tan despreciado por todos, solo por romperlo, ese seria el camino? Si alguien prefiere no mal gastar un buen día en alguien a quien no tolera o no desea en lo más mínimo, es tan terrible? Aquel que no desea reírse por complacencia debe ser desterrado? Aquellos que no convocamos a más de diez personas en una reunión nos merecemos el infierno? Los que prefieren estar sentados en una plaza antes que con componías indeseables deben sentir culpa? Sepa el lector, si es que aun se encuentra en calidad de tal, que todo esto como mínimo es dudoso, y digámoslo, aberrante.
Hay una realidad que es innegable, y es la siguiente: Cuando uno maneja bien las relaciones interpersonales, sus logros serán cuantitativos, y en el mejor de los casos cualitativos a la vez, pero es una excepción se diría milagrosa.
Por lo pronto, y en lo inmediato, los supuestos “logros” son solo de cantidad, pero con un costo hipotecable, y hasta impagable del propio ser. El costo de no ser, si no de parecer. Porque no existe una sola persona que pueda generar una empatía multitudinaria. Aquellas que asemejan estar cerca de esta condición, no hacen otra cosa que prostituir su ser, vender su persona, traicionar y traicionarse como lo hizo Judas.
Hay una frase que reza: Todos tenemos un precio. Lo que no dice la frase es que en tanto y en cuanto uno se lo ponga. Pero retomando el primer párrafo, uno, es una isla, y se puede volver un archipiélago y hasta un continente, la cuestión es porque’? y de que modo. El porque? Sería para ser querido, que es a lo que todos aspiramos y el modo, solo existen dos formas, con dignidad o sin ella. Lo dice este, que se encuentra a un abismo de distancia del concepto de dignidad, pero a la vez ,ese abismo es a la vuelta de la esquina. En consecuencia, no hay razones validas para ser “sociable”, es una elección, y como tal radica en el ser de cada uno, así mismo, no hay razones para sentenciar, condenar y ejecutar a los misántropos, estos últimos no instan, por su cualidad básicamente, ni quieren inducir, a su condición, porque entonces tolerar la insistencia de aquellos que nos quieren modificar, alzando la bandera del bienestar común?. Dejar ser, es lo que mas nos ayuda a ser nosotros mismos, que es lo más valido y autentico que tenemos todos, solo resta mostrarlo, respetarnos y así conseguiremos el respeto de cualquiera. Para finalizar un cuento no estaría nada mal.

Se decía que jamás había emitido ni un sonido que se pudiese interpretar como vocablo, distante del balbuceo y aferrado al prolongado y estéril silencio, como si no conociese otra alternativa, así pasaba los días Angel. Todos criticaban su condición, catalogándolo de mil patologías, desde las más empíricas hasta las más absurdas. Lo sometieron a la observación de toda la cúpula medica, lo exorcizaron, lo pellizcaron , lo humillaron, esperando una reacción y hasta le punzaron la lengua y nada .En su infancia solo conoció el tedio y las burlas, y cada instante era suplicio compartido en sociedad, esto mas lo alentaba a su inmutes. Su madre entre lagrimas, solo repetía para consolarlo: “ ya te llegara esa persona, en el momento adecuado” una mil veces: “ ya te llegara esa persona, en el momento adecuado” y la respuesta de Angel era la habitual…el silencio. Ya cumpliendo sus 23 años, y habiendo aplastado todo tipo esperanza de su entorno, mientras se dirigía a su facultad, sucedió lo inesperado. El destino, provoco un choque con hermosa Johana. Un aventón de los dioses, en el cual ella solo repitió sus líneas: Hola, y él, solo él, pudo responder de una única manera, en el instante preciso, con el tono y color de voz apropiado para estas situaciones, y con el corazón al borde de explotar, respondió: Hola



La infidelidad como excusa, la verdad como idea

Es confuso el tema de la infidelidad, entre tantas confusiones, si las personas somos confusas, como no lo va a ser una cuestión que es producida por las personas.
Nunca termino de comprender el concepto. Las parejas se enfrentan cotidianamente a esta situación, todos los días alguien es engañado por otro, pero parece ser que en la pareja toma mas peso. Las personas cuando se enteran que sus amores, les han sido infieles, por defecto se indignan, no falta quien diga: “ me dejo por otro/a” y ahí nomás sin dudarlo ni un segundo, empiezan los lamentos, de toda índole: “porque no me lo dijo, hubiera sido mejor”. Basta, basta de esto, es una mentira rotunda. Lo peor es que las personas nos enojamos y levantamos la bandera de la verdad, porque nos dejaron por otra persona, cuando en realidad nos tendría, no que enojar, si no entristecer, que lisa y llanamente no nos quieren mas, pero no, nos enojamos porque se fueron con otra persona, como si eso fuese lo trágico. Lo verdaderamente trágico es que nos nos quieren más y pensamos que si nos hubiesen dicho, sin engañarnos, no seria un problema. Que repugnante hipocresía. Y no falta quien se ensañe con aquel desconocido o conocido que entro en discordia.
A la vez, mucho mas fácil es engañar a alguien que mirarlo a los ojos y decirle ya no te quiero, o peor o mejor aun, decirle: “Nunca te quise” porque parece inexplicable, no haber querido a alguien después de algún tiempo, pero uno, todos, elegimos mal muchas veces, y uno no solo elige con lo consciente, si no también y principalmente con lo inconsciente y en su afán de elegir se equivoca, y como se equivoca, anda con personas que son la antítesis a nuestra personalidad, buscándole un castado bueno, y lo que es peor hasta humano, y en el interior, en el fondo, uno siempre sabe, pero para que negarlo, nos mentimos, siempre nos mentimos, y ahí uno ya empieza a ser infiel, a ser un tranfuga, a mentirce, para qué? Para queee? Y a lo mejor para alcanzar esa felicidad de la que todos hablan y que nadie se pone de acuerdo como es, a lo mejor para no estar solo, ya que dicen que la soledad es mala, tal vez porque queda bien estar con alguien.Vaya a saber uno. Uno puede hacer todo y mejorar todo para que lo quieran y quizás no lo logre, pero lo que mejor puede hacer uno es dominar su conducta, a saber, si lo dejan por otra persona o por nadie, y bueno, no andar mendigando cariño, nada de llamar a las 3 de la madrugada, de presentarce a la salida de trabajos, nada de frecuentar los mismos lugares a ver si la/lo veo, que es eso? Una porquería. Se fue? Bueno por algo es, no existen las segundas partes en el amor, a duras penas existen las primeras. Mi amigo Oscar Wilde, creía y afirmaba que un ser se enamora una sola vez en la vida, las demás son meros intentos de repetir la experiencia, con resultados nefastos, obvio.
Por otra parte si uno quiere dejar a alguien (dice quien escribe, hablando con total autoridad, de un tema que desconoce por cierto) No hay otra opción que la verdad. No existen motivos validos, para estar al lado de alguien que uno no ama, ni los hijos, ni que lo voy a lastimar, ni el dinero,ni que va a cambiar, nada todo es una farsa, avalada por la gran mayoría
Un iluminado, me dijo una vez: “Contra la verdad y las disculpas, no se puede luchar” nunca me llego tanto una verdad. Y nada de medias verdades, ya que son doble mentiras.
Podrimos hacer una comparación pobre diciendo que la mentira es como una mujer histérica, es seductora, parece fácil, y hasta el camino mas fácil y corto, es atractiva, atrevida, prohibida nos hace sentir que somos falsamente mas inteligentes, pero a la hora de la verdad nos hace quedar sin nada y nos quita dignidad.
En cambio la contraparte, la verdad, es el camino arduo, de ripio, frío hasta la hipotermia, simula asesinar, sepultar en vida. Es lo que todos queremos y no sabemos hacer cuando lo tenemos, es cruda, como el fuego de Heraclito que ardía, pero purificaba y no se puede evadir, esta dentro de cada ser humano y esta en nuestra piel, en nuestra mente. Podremos mentirles a todos, al mundo, pero no podemos hacerlo con nosotros mismos aunque vivamos una vida intentándolo.
Solo nosotros y cada uno de nosotros podemos elegir que camino atravesar, que eso es lo mas difícil, el gran Jorge Luis Borges, dictaba: “Ningún hombre , termina el día sin haber dicho una mentira” y lo lamentable que es cierto ( dice este que simpatiza con Borges, pero no conoce a todos los hombres). Lo trágico es que la verdad es la muerte, pero en pequeñas dosis, no hay como luchar contra ella ni escaparse, a todos nos toca, algún día moriremos, y algún día nos dirán y diremos una verdad, entonces, para que esquivar, a la muerte y a la verdad. Enfrentamoslas y utilicemos lo bueno que nos dan, en el caso de la verdad, nos hace ser nobles, dignos y humanos, en el caso de la muerte,…. cada uno puede seguir la frase que precede como mas le plazca.
Por ultimo sigo sin entender la idea o el concepto de infidelidad. Lo único que puedo dilucidar es que es tan subjetivo como el concepto de ética o moral, ergo, que cada uno llene con puño y letra, las paginas en blanco de su vida, (dice quien escribe cayendo en una frase trillada pero no deja de ser cierta o al menos verosímil)

Seudos Milagros

Existen cientos de crónicas y protagonistas que aseguran haber presenciado o haber sido parte de un “milagro”. Sanaciones repentinas, apariciones divinas, desactivaciones de bombas, autos que nos esquivan a ultimo momento, partidos de fútbol que se dan vuelta inexplicablemente, encontrarnos dinero en los momentos mas austeros de nuestra economía, que nos mire “esa” mujer, ganar en la play station, que no nos descubran en una infidelidad. Todas estas situaciones son por el vulgo calificadas como milagros, y así se le concede este adjetivo a cada vez mas cosas, devaluándolo al punto de quizás exterminarlo. El optimista toma por costumbre atribuir milagroso ver un amanecer, el jugador al triunfo, el músico a notas extravagantes, el enfermo a la salud, el campesino a la lluvia y así.
Me temo que tengo malas noticias para todos ellos, ya que nada de esto son milagros, a penas si alcanzan a ser reacciones de acciones.
En esta época en que el MILAGRO esta tan bastardeado, me veo en la obligación de retomar su sentido. Levantarse una mina no es un milagro, aunque para este charlatán, sea lo mas parecido, pero parecido no significa igual. Toparnos con una virgen en un boliche (eso si seria un milagro)
Ya no hay , si es que las hubo, personas levitando, aguas que se bifurcan, animales con el don de la palabra, elixires de la juventud, amores de por vida , drogas sin efectos colaterales, paralíticos que se corran cien metros inesperadamente, gente que vuelva de la muerte años después de enterrada. Lamentablemente no hay nada de eso, solo nos tenemos que conformar con que llegue el frío en zonas sofocantes. Permítanme decirles algo, eso no son milagros, que haga frío después de mucho calor no es un milagro, es una porquería, una bazofia. Si hay que someterse a la fe de los milagros, que sea en buena parte seriamente, si tenemos que esforzarnos en creer, que sea por algo digno, por lo menos por alguien que recupere la vista sin operarse, a ese, a ese si le creo. Pero no nos conformemos con artilugios del lenguaje, atribuyendo una palabra a una situación inexistente, porque paso siguiente, deviene en creer que la felicidad es comerce un helado, pero estoy seguro que devorar una crema fría, no lo es, y si lo es no la quiero. Esto nos lleva al empobrecimiento, de la razón y del espíritu, y ya que estamos avalando cualquier cosa como milagroso, un milagro es no conformarse, no doblegarce, no rendirce. Un tipo que llega a medico o lo que fuere después de haber pasado hambre, eso podría llegar a ser un milagro, aunque no lo creo, pero si me asombra, si me deja perplejo, atónito, que es lo mínimo que tiene que causar en uno, un milagro.
Y el no conformarse, presupone un esmero, un esfuerzo de actividad mental, de ejercicio racional, de arduismo, de “sacrificio”, una preparación, hasta altruista. Estas actitudes no nos conceden nada milagroso, lamentablemente, solo nos conducen a que no nos engañen, ni engañarnos. En los tiempos que corren, ya esto, es milagroso. Ya que la vida no nos otorga lesiones curadas mediante la palabra, personas que resistan las balas, ni personas que puedan contener sus opiniones expresándolas innecesariamente, los milagros los tenemos que crear nosotros mismos, utilizando el tesón y por sobre todo la poquita inteligencia que ligamos. El día que nos crucemos con una “sirena” o que nos hable un árbol, en ese instante, dejemos de intentar, de esforzarnos, y de luchar, mientras tanto, no queda otra que crecer, que también es sobre natural.

Milagro:

1. Hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino.
2. Suceso o cosa rara, extraordinaria y maravillosa

Como no tener hijos y evitar que lo miren fulero

“Es lo mas lindo que te puede pasar en la vida”…. Dice alguien por ahí. “Es la extensión de mí ser”,…. sentencia otro por aquel lado. “Es lo único que te completa y te hace feliz”, ……gritan varios al unísono. Y así…
Vaya uno a saber, como es en realidad no?, es tan subjetivo como complejo el tema.
Pero estas líneas no están dedicadas a los padres en general, o si, pero aspiran a ocuparse de aquellos en particular, que no andan vociferando frases, y están dirigidas en especial aquellos seres que aun no son progenitores.
Porque a lo largo del tiempo siempre me cuestione: Para que tener hijos? .Hoy por hoy me lo sigo preguntando, con la diferencia, que ya soy padre. Circunstancia, y bien vale la aclaración, que no modifica en lo más mínimo mi objetividad.
Volviendo a aquella duda existencial que me carcomió la mente durante décadas, hoy puedo dilucidar que los motivos para tener hijos son muchos y variados, pero me interesan mas los opuestos, aquellos motivos para no concebirlos.
Intento pero no puedo escaparme a la idea de aquel grande, Fernando Vallejos, diciendo y postulando que: “Traer hijos al mundo es una aberración”, siempre contestatario, provocador, desestructurado y pretencioso, don Vallejos, hablando en su contexto, que es su Colombia fulminante y natal. Pero no se si esta idea se aleja de la verdad, no lo se realmente.
Acaso no es también un acto de egoísmo y un capricho, concebir un hijo? Acaso no se menosprecia la vida, por cumplir un deseo individual?
Cualquiera puede utilizar su genitalidad, y procrear, pero solo pocos pueden ser padres, muy pocos. Tenemos en realidad conciencia de lo que significa “formar” un ser? mmm …. No lo creo, en lo más mínimo. Somos concientes del daño psicológicos que podemos hacer con una simple palabra…..tampoco lo creo. Podemos ver con claridad, las posibilidades socio-económicas que les vamos a brindar teniendo en cuenta que este factor influye directamente en nuestros hijos con su potencial? Categóricamente, no. Nuestros padres no estaban preparados para traer hijos al mundo, pero nos consuela saber que: “ tan mal no salimos” . Lo que no significa que salimos y somos lo mejor que podríamos ser o haber sido. Mi generación y las posteriores tampoco están en condiciones de traer y criar nuevos seres, hombres y mujeres, quedan a la buena de quien sabe que dios. Solo y únicamente por mandatos sociales, (la casa, el auto y los fuking hijos).
Ya estoy viendo a integrantes de la asociación “familia” quemando este escrito e intentando crucificarme patas para arriba en el mejor de los casos. Oponiéndose solo hacen que me den lastima. Utilizando a los hijos como instrumentos de seudas felicidades y salvadores de matrimonios en decadencia.
Nadie pide nacer, pero para emitir una negativa uno tiene que estar vivo, soy hijo y lo seré, soy padre y también lo seré. Ahora entre nosotros, es más fácil ser hijo. Ser padre es navegar en la incertidumbre, es lo no sabido, es lo indeseado.
Que uno tenga un hijo no deseado, no significa no querido, pero sigue siendo no deseado y a cada instante, mas querido. Como se vaticinó al comienzo no es nada simple el tema.
Por esto y por mucho más que callo, mejor evaluar que es lo mejor que le puede pasar a uno en la vida, no necesariamente es un hijo. A lo mejor, lo mejor es tener un titulo, un auto, una prostituta, salud, un amigo, y así…….
Este que emite opiniones, no cree que un hijo sea lo mejor que te puede pasar en la vida, tampoco que complete mi ser y mucho menos que sea la felicidad. Un hijo, no se lo que es, aunque lo tenga, pero se que esas cosas triviales no lo son, a lo mejor es un vientito de esperanza, y al mismo tiempo si esta concebido por un tornado, no creo que tenga un dejo de pureza.

jueves, 2 de octubre de 2008

Medidor de Tolerancia

Juan tenía un trabajo poco común, era “medidor de tolerancia”, en una empresa privada, la cual se dedicaba a hacer estadísticas. Es sabido que el mundo hoy por hoy, intenta ser mensurable en cualquiera de sus aspectos. Y su trabajo consistía en fastidiar a cualquier peregrino al azar hasta lograr su enojo. Se valía de herramientas ruines y comunes, tales como el agravio, el insulto, el golpe en la nuca inesperado, la difamación étnica o religiosa, etc. Una vez efectuado estos improperios ponía en funcionamiento su cronómetro y cuantificaba la demora de reacción de la víctima de tal injusticia. Luego de seis meses había llegado a la conclusión que el promedio de irritabilidad llegaba a su punto máximo a los tres minutos y fracción. Si algún transeúnte se manifestaba tolerante los primeros dos minutos, Juan arremetía rápidamente con cualquier acusación que rozara la falencia sexual de aquellas personas, obviamente en un tono de voz escandaloso, y eso si que no fallaba, todos terminaban irritándose. Bueno todos es una manera de decir, porque sucedió que un día, Juan se topo con su peor y único enemigo, alguien al cual nada ni nadie lo podía encolerizar. Y así fue, que aquel día lluvioso, Juan intercepto con la mirada a su última víctima de aquel día laboral. Para cambiar su rutina, aprovecho el clima, y empezó salpicando a Antonio, porque así se llamaba aquel ser, saltando sobre los charcos de la vereda alevosamente. Pero Antonio, no se dio por aludido. Juan reitero esta actitud y le agrego una carcajada desmesurada e impune. Y Antonio se mostraba ayuno de reacción. Juan manifestó entusiasmo, y con fuerza le grito insultándolo. Antonio, parecía no estar en el mismo lugar, era inmutable.
Para entonces, el reloj, ya marcaba los dos minutos. Juan eligió volver a su batería infalible, siguió agrediéndolo verbalmente, le grito, lo difamo, y hasta le efectúo una zancadilla, y Antonio, solo se levanto y sin intención de empeorar la situación del medidor de tolerancia, sonrío, sí…… sonrío. Juan lo seguía a milímetros de distancia por aquel trayecto de la cuidad, con un rostro al borde del pánico.
Esto era inaudito, insólito, espontaneo, inusual, y hasta ilógico. En los parámetros de Juan, no estaba la concepción de alguien tolerante mas de la marca común para todos, pero para la desdicha de Juan, el tiempo ya había sobrepasado los seis minutos.
Ideas de desesperación vinieron a la mente del medidor, y no tuvo otra opción que apelar a la violencia. Es sabido que no hay peores decisiones que las que se emiten con desesperación, y menos aun si terminan en violencia. Pero a Juan, no le importo, y lo tomo a golpes de puño a aquel desafortunado transeúnte. Lo golpeo hasta el cansancio, pero Antonio, ni siquiera mostró intención de defenderse. Tanta fue la golpiza efectuada por Juan, que su “contrincante” se incorporo, solo hasta estar arrodillado, mareado y como esperando un golpe de gracia. Levanto la mirada y la cruzo con la de Juan. Este último, no podía comprender aquella situación, estaba desencajado, y en esa fracción de tiempo, preguntas le invadieron su psiquis. Quien seria este pobre tipo? Acaso un fanático religioso predispuesto a demostrar aquella teoría de poner la otra mejilla? un pacifista acérrimo? Alguien con la estima tan baja que nada lo mortificaba? Alguien que no estaba en sus cabales? . Sabia que no obtendría las respuesta, así que decidió ir hasta las ultimas consecuencias, nadie podría hacerlo fracasar en su labor, en algún momento, muy próximo, se tendría que enojar. Y es así, que Juan con su mano izquierda, tomo la cabeza entre sus dedos de aquel Antonio doblegado. Traslado su brazo derecho haciendo un recorrido de impulso, y se dispuso a pegarle, como si lo odiara. Pero el trayecto regresivo de aquel derechazo, no llego a su fin. Aquel hombre casi besando el piso, hizo un movimiento digno de un mago, giro sobre su eje mientras el tiempo parecía corren en forma lenta, extrajo del final de su espalda un arma, y no dudo ni por un segundo, apunto a su agresor y lo MATO, sí, lo mato.
Sin culpa alguna, se incorporo, miro el cadáver de Juan desangrado por aquel proyectil, lo escupió, sonrío una vez más y esbozo:

“La tolerancia, también tiene un limite, pero hay quienes lo entienden demasiado tarde”. Guardo su arma, se limpio su vestimenta y siguió como si nada hubiese sucedido.

Infierno

No deja de ser sencillo, referirse a un tema tan ancestral y actual, como es el concepto de infierno sin entrometerse e inmiscuirse en la idea del catolicismo. Básicamente este lugar seria aquel en que todos arden por sus pecados, y que cualquier hijo de vecino tendría que evitar por su propio bien y mas aún por la de su alma.
Dejando de lado todo eufemismo, el imaginario colectivo entiende que es un lugar malo, donde van las personas malas. Quedará a criterio de cada lector que se entiende por malo.
Pero todos estos pesares que sufrirá nuestra “alma” serán efectuados una vez que uno feneció. Sin embargo, este narrador, sospecha profundamente que existen suplicios mas cercanos y cotidianos, a los cuales no los dirige un señor de rojo con cuernos, ni mucho menos.
En infinidad de ocasiones, nos vemos sumergidos en mares de aguas ardientes y nauseabundas, profundas e innavegables. Pero ahí no existe lugar para demonios y mucho menos para dioses, solo para la soledad del ser, la cual puede ser una gloria o una ruina.
Un dolor de muela, una carrera perdida en los burros, un desamor, una mala calificación, un tren repleto, un bar vacío, un chiste a destiempo, una conducta excesiva, un amigo que no llama, una borrachera, una nota musical mal ejecutada, un espejo lapidario, la omisión de la letra S en el discurso, un manchón en la hoja, un rango mal saltado, un sopapo del progenitor, un orgasmo interrumpido, un ensayo mediocre, arena en los distritos pudientes, una duda eterna, un desconocimiento, un abrazo mal dado o mal recibido, una factura impaga, una respuesta ignorada, un malentendido, un día sin morfar, una pesadilla, un libro insignificante, una mirada por arriba del hombro, un hijo no deseado, una estafa, una prostituta inalcanzable, un corte de luz, una critica, un afecto fallecido, un mal corte de pelo, un cigarrillo, una vergüenza, una media corrida, un laburo insoportable, una carta que no llega a destino, una verborragia, una memoria frágil, un ausentismo de dinero, una mente agobiada, una cita suspendida, una puta inalcanzable ( Sí, que le lector no tenga duda, se repite) una lapicera que no escribe, una navidad indeseada, un afano,la partida de un hermano, una sed insaciable, una enfermedad, un timbre mal apretado, una traición, un taco roto, una acusación, una dependencia, una consecuencia, un cierre roto en pleno viaje, una foto de un ex, una palabra mal escrita, la locura, la insensibilidad, una cana, un cana, una manos sudadas, un sueño imposible, repetirse, la impunidad, que no nos reconozcan, una violación, un impedimento físico, odiar, ser indiferente, recibir ordenes, vomitar, fingir simpatía, no dormir, venderse, no perdonarse, desear la muerte, ensalada de chauchas, una cerveza caliente, gritar, tener frío, ver un hijo llorar, sentirse frustrado, toser, esperar, una religión, un auto que nos deja varado, algo que no encontramos, un dios ausente, una dictadura, una comezón donde no llegamos a rascarnos, un político no representativo, la hipocresía etc., etc., etc. Estos también son infiernos, y de los mas crueles, porque “no hicimos nada para merecerlos”, pasan, se instalan por un determinado periodo y a lo mejor se van algún día. Estos son solo algunos de los peores infiernos que podemos llegar a sufrir, porque estos suceden en la tierra, todos los días, y lo peor que durante nuestras vidas, por ende no son una amenaza post mortem, ni un futuro castigo como consecuencia de malas causas. Están ahí, al alcance de cualquier mano, en cualquier barrio, a la vuelta de casi todas las esquinas y no hay conducta que pueda evitar dichos infiernos. Excepto…..uno, el peor de los infiernos, el mas cruel e ineludible, el del cual no hay retorno. Es inalterable, implacable, crudo y frío. El peor infierno en la propia vida, es nada mas ni nada menos que LA MUERTE.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Una vez mas

Totalmente mojado por la tormenta, me decidí y entre en aquel bar de la Av. Cabildo. Pero un instante previo a mi ingreso, con el picaporte en la mano, volvió a mí esa sensación recurrente, infinita, eterna. Mis manos se mojaron mas, pero de sudor, mi espalda se encorvó un poco mas de lo habitual, mi rostro se acaloro, no lo podía ver, pero tenia la certeza. Mi mirada era discreta y hasta perdida. Una vez mas lo sentía, sentía que algo iba a suceder en aquel lugar, en aquel bar. Me jugué la vida y heroicamente, abrí la puerta. Y finalmente pasó, lo indefectible, lo inevitable, lo prometido por la situación, jurado por el porvenir, lo cual recordaba de memoria. En cuanto apoye mi pie izquierdo, aquellos diez parroquianos, me miraron todos a la vez. Pero yo, yo, ya sabia lo que tenia que hacer, me dije: “Quedate tranquilo, mostrate natural, no pasa nada”. Mostrarme natural era la manera de comportarme lo menos natural posible.
Con valor y estoicamente, atravesé el camino que se definía entre las mesas de aquel campo minado por ojos inyectados en mi persona.
Elegir una mesa en dicha situación, no es accesible para el ser humano, o al menos para mí. Simule que me gustaba una en particular, pero en realidad era lo mismo cualquiera. Una vez ubicado, ya tenia la gran parte de la batalla ganada, las miradas no habían impedido mi ingreso, y una vez mas, nacía la esperanza de que algo mágico sucedería, algún suceso que cambiaría mi vida en un instante, buscar el amor de mi vida, y hasta acontecer que lo encontrase, conocer una personalidad extraordinaria, que me llegara la paz interior, que pueda vaticinar mi destino, comprender a la especie humana, formular una teoría, tomar conciencia que era especial….. Un segundo mas tarde, el mozo interrumpió mi monologo interno, cuestionándome que iba a consumir, le dije que un whisky estaba bien sin demasiadas pretensiones. Volví a hacer una recorrida visual del lugar y de sus habitantes transitorios y ninguno me pareció interesante, excepto por aquella mujer sentada en diagonal a mí ubicación y lo más importante…estaba sola. Mi ansiedad crecía a pasos agigantados, esta vez, la fe me invadía, me atropellaba y llenaba mi cuerpo. Intente disimular, para no mirarla, pero fue inútil, la observe de principio a fin. Su pelo cobrizo caía, por los laterales de sus lentes, sus manos tomaban con firmeza aquel libro, del cual nunca pude saber el titulo. Su cuerpo debió ser cincelado por Seus. Llego mi whisky y lo bebí inmediatamente, necesitaba tranquilizarme y no encontré otro modo. Su indiferencia era notable. Empece a comportarme como que no estaba a la deriva, que estaba seguro, como si supiese lo que quería, como un hombre ocupado, que estaba relajándose después de un largo y complicado día, nada mas alejado, pero nadie lo sabía, solo yo.
Ya habían transcurrido una hora de mi ingreso y decidí pedir otro whisky. Ella seguía concentrada en la lectura como ni yo ni nadie estuviese a su alrededor. Con un espíritu mas aguerrido y con mas valentía que nunca que me había proporcionado mi “amigo” Jack Daniel, resolví sostener mi mirada hacia ella, pase lo que pase. Había pasado un minuto eterno de mi actitud, me sentía Heracles en una de sus famosas pruebas, sabia que era difícil, pero tenia a la diosa Nike de mi lado, como mi amado Heracles, nada ni nadie podía destruirme, era inevitable, salvo por el muro imaginario que nos separaba, lo que me hacia dudar, mil veces por segundo si tenia que deponer mi postura, pero había algo dentro de mi que hacía caso omiso a la no- reacción y seguí adelante. Allá por los tres minutos, hubo un movimiento, mis manos volvieron a humedecerse, mi rostro era una caldera, era el momento esperado, era el motivo que me había trasladado a ese lugar en ese preciso momento, pero para mi desazón, su reacción de movimiento era un efecto, una reacción a un estruendo que correspondía a un maldito trueno. Pero la desilusión se transformo en adversidad y la adversidad en orgullo, esta batalla no la iba a abandonar por ninguna razón posible. Pedí otro whisky elevando la voz, para hacerme notar, pero ella era un iceberg. No me importaba, ya nada me importaba, en algún momento iba a notar mi presencia, tenia que hacerlo, era necesario para equilibrar el universo, para que todo fuese mas justo, para que no ganaran siempre los mismos. Volví a mi estrategia, centre mis ojos en su rostro inclinado y no había posibilidad de abandono alguno. A la mitad de hora de haber retomado mi cruzada, giro su visión, y yo estuve incluido en lo que vio, pero no fue suficiente….solo quería pedir la cuenta. Me mal entoné, y clave mis dagas visuales, mas profundas que nunca, era mi ultima oportunidad, la fe se desvanecía como el humo de mi cigarrillo. El tiempo se detenía, afuera llovía con mas fuerza, pero nada la detuvo, ni el tiempo ni la lluvia, ni la fe, ni los milagros, “nada le importó”, pago, se despidió, tomo sus efectos personales, y partió, y así partió a mi ser como si nada, como si no existiese, y sentí una vez mas que no existía, que solo existía para mi, para mi humilde razón y ser……….
Las probabilidades de verla nuevamente eran ínfimas, así que desistí en mi prematuro anhelo. Me pedí un cuarto whisky pero no lo ingerí. Mi alma estaba herida, mi espíritu bifurcado, mi cuerpo no comprendía, estaba entumecido. Mi razón me dictaminó que efectivamente, yo no era el que no existía si que dios no existía, y si existía era un sádico, un mercenario, un manipulador, un psicópata, así que era conveniente que eliminara la idea de dios.
Ya estaba seguro que no conocería el amor en aquel bodegón, me quedaba el resto, si es que algo quedaba. Me quedaba medio deseo de que algo me sucediese, el amor no, pero algo me tenia que llevar, alguna anécdota, alguna situación que cause gracia, pero no. Cuando quise acordarme, ya nadie yacía en aquel bar de la Av. Cabildo, solo el mozo y aquel tipo de mirada oscura detrás de la barra.
En definitiva, todo pudo pasar en aquel lugar, como cada vez que ingreso en un bar, pero paso lo de siempre…..no paso nada. Nada se me revelo, nada me hizo cambiar mi vida, nada me conmovió, nada me hizo irritar, nada me mato nada de nada.
Hoy, cinco años posteriores, de aquella mujer de cabello cobrizo, sigo abriendo puertas de bares, esperando que algo me pase, y sigo esperando verla, no sé si a ella, pero a alguien que me devuelva la mirada. Si, si, cada vez que abro la puerta todo puede acontecer, todo esta por nacer, todo esta por venir, todo es posible, hasta lo impensable…menos que mis manos no se suden y que mi ansiedad me irrumpa, esto ultimo es un hecho, como un hecho es que el porvenir promete y el pasado desmiente, todo puede pasar una vez mas, pero una vez más, nada pasa.

Angel Gallardo

El reloj marco indefectiblemente las 05:30 de aquel miércoles 18 de junio, un largo día mas comenzaba. Mi amigo Angel, atino a aplastar el despertador, adormecido, se replanteo cinco segundos su vida y la maldijo, hasta que tomo coraje y se incorporo.
Luego de vestirse y asearse, tomo sus pertenencias cotidianas y partió hacia su destino habitual. Llego hasta la estación F..Lacroze, lo cual le consumía cinco minutos de su vida, debido a que su paradero yacía a 200 metros de aquel lugar. Medio atontado por el sueño de aquella mala noche, subió al vagón rebalsado de seres humanos. Revivió su época de rugbier en aquel scrum por ganar posición de aquel tren y se acomodo como pudo pegado a la puerta.
El fin de su camino en aquel subterráneo era siempre el mismo, la terminal L. N. Alem . Después de seis años ya había formulado una estadística del tiempo de llegada, de las probabilidades de defectos del transporte, la cantidad de suspensión anual del servicio, etc. Conocía todas las caras de aquellos rutinarios pasajeros y casi sus vidas intimas. En aquel contexto, su mirada permanecía perdida en muros que se desdibujaban veloces atenuados por la luz de un submundo.
Paso la estación Dorrego y así también paso Malabia, y por ende llegaría Angel Gallardo, y luego Medrano. ….y Angel Gallardo llego, y el tren se detuvo el tiempo estipulado. Siempre lo había atraído aquel lugar por llevar su mismo nombre, pero nunca había tenido oportunidad de conocerlo. Tampoco lo hizo en ese momento, el tren de los “topos” reincido su marcha, y al llegar a su nuevo destino, los altoparlantes anunciaron: “Estación…. Angel Gallardo”….mi amigo, Angel, sonrió por aquel error del locutor, pero no le dio demasiada importancia. Solo miró su reloj. El movimiento de aquel transporte, lo sacudió un segundo. Seis minutos después, el locutor entono el mismo discurso: “Estación Angel Gallardo”, pero mi amigo ya no sonrió. Se asomo rápidamente por la ventana de la puerta y efectivamente, la estación era la anunciada. Pero…tenia que haber una explicación para aquellos equívocos reiterados, se refregó el rostro con sus manos intentando despabilarse, no era lógico, era impensable atravesar tres veces un mismo lugar. Miró a su alrededor con miedo…..y noto que todo era igual a los 15 minutos precedentes, pero no lo convenció, seguro estaba transcurriendo un mal sueño, o el inconsciente se estaría burlando de él. Atino a quedarse inmóvil, paralizado. Miro a los demás pasajeros y todos se mostraban tranquilos, inmutables, como si solo él notara lo que sucedía. Se dio otra oportunidad y en instantes cuando llegara la nueva estación, todo se solucionaría, y quedaría como una estúpida anécdota. Lamentablemente, no fue así………
Al arribar al próximo anden, la endemoniada voz, retumbo en la acústica de aquel tren….Estación….Angel Gallardo. Angel entro en pánico se bajo impulsivamente y corrió buscando una salida a esa locura. Encontró rápidamente las escaleras que lo llevarían al mundo externo, donde podría respirar y tranquilizarse unos minutos. Subió con actitud gimnásticas aquellos escalones, y pudo ver el sol, que lo regocijo. Agitado y atónito, poso sus manos sobre sus rodillas, intentando recuperar el aire, y su destino. Se incorporo y busco desesperado con la vista la interjección de Av. Corrientes y Gallardo. Ubico el cartel, y sintió que la cordura lo abandonaba a pasos agigantados. Aquel cartel indicaba la encrucijada de las calles Angel Gallardo y Angel Gallardo. Su rostro se desfiguraba al notar que los comercios de los alrededores se llaman todos Angel Gallardo. Se acerco miedoso a un kiosco de revistas, intentando preguntar que sucedía. Pero la respuesta precedió a la pregunta. No pudo emitir sonido, antes que el vendedor lo saludara con un cálido: Buen día, Angel, y le extendió la mano para saludarlo, presentándose, Gallardo Angel, que le vendo? Interrogo aquel revistero . Los ojos de mi amigo, mostraron una apertura infinita. Nada tenia lógica, quiso hablar, pero no pudo, balbuceo, hasta que sus cuerdas vocales le respondieron. Y dijo:
Angel – Bue, bue, buen día señor, tengo que llegar a la estación Alem, y estoy medio perdido –
El vendedor lo miro con desconfianza. Vendedor- A donde? Alem?….Ud. no es de por acá no amigo?
Angel- Eh…. si, bueno no, soy nuevo en realidad
Vendedor- Me parece que le tomaron el pelo, le hicieron una broma, porque tal lugar no existe muchacho.
Angel – Como que no existe? Si voy todos los días
Vendedor- No se pase de listo, si tiene ganas de hacer bromas, moleste a otro, yo estoy trabajando
Angel – No, no, disculpe, no lo tome a mal, pero necesito realmente llegar hasta Alem.
Vendedor – Ya le dije que no existe, no insista, hace cuarenta años que tengo mi puesto de revista y jamas oí hablar de ese lugar, si existiese lo conocería, es lógico, no le parece?
Angel se quedo callado un instante y decidió jugar con aquellas reglas de aquella pesadilla.
Angel – Si, si, disculpe, me exprese mal. Sabe quiero ir a la terminal del subte, allá donde termina el recorrido, pero no me acuerdo como se llama la estación.
El vendedor hizo un gesto de obviedad con el rostro.
Vendedor – Ahhh hubiese empezado por ahí, buen hombre – y agrego- A veces parece que las personas no hablamos el mismo idioma – Angel asintió con la cabeza.
Vendedor- Bueno mire es muy fácil, la estación donde termina el subte se llama, Angel Gallardo, y es acá derecho, pero caminando esta medio lejos, igual le explico.
Ve la avenida que esta a mi espalda, esta es Angel Gallardo, agarra todo derecho y son a ver…… y mas o menos sesenta cuadras, cuando llega a Angel Gallardo y Gallardo, va a ver el cartel de la salida del subte, que dice Angel Gallardo, no se puede perder.
Angel lo miraba perdido, insistiendo entender, pero las palabras de aquel hombre, parecían todas iguales, ya a esta altura, había perdido la noción del tiempo, no sabia si este hombre había estado hablando por horas o era todo en un segundo, petrificado, siguió escuchando.
Vendedor- Yo, le aconsejaría que se tome un taxi, de estos nuevos, esa radio taxi nueva, la conoce no? Como se llamaba, esperece..mmmm….sí ya Angel Gallardo, esa, porque los autos son mejores, no como la otra Angel Gallardo que no dan para mas – El monologo del vendedor fue interrumpido por un cliente.
Cliente – Buen día don Angel, me da el diario Gallardo
Vendedor – Como anda don Angel, todo bien? Ya le doy
Cliente – y acá andamos, indignado con la suba de impuestos, yo no lo entiendo a este presidente Gallardo, se le están yendo las cosas de las manos.
Vendedor – Que va ser, nosotros somos de otra época, de la época de Gallardo, ese si que era un líder, y su hijo Angelito?
Cliente: Bien, gracias a Gallardo, ahora se anoto en la universidad Angel Gallardo, quiere ser doctor, se imagina…El doctor Gallardo, espero que llegue, que le debo don Angel?
Vendedor – tres Gallardos con 25, va llegar, es muy capaz Angelito
Cliente – Acá tiene, Gallardo lo escuche. Bueno que tengo buen día don Angel
Vendedor- Igualmente don Angel, hasta luego.
Angel, estaba a punto de desvanecerse, estaba perplejo, sin reacción, las piernas no le respondieron y se desplomo.
Cuando volvió en si…………….. El reloj marco indefectiblemente las 05:30 de aquel miércoles 18 de junio, un largo día mas comenzaba. Mi amigo Angel, atino a aplastar el despertador, adormecido, se replanteo cinco segundos su vida y la maldijo, hasta que tomo coraje y se incorporo……………………..

Hoy hace un año que Angel esta internado en aquel psiquiátrico, todos los miércoles lo voy a visitar y el siempre me cuenta la misma historia con el mismo final, pero hoy lo note distinto, hoy se salió de su repertorio, y en un acto desesperado, me tomo la cara entre sus manos y mirándome fijo a los ojos, me dijo:
Yo no estoy loco!!!, las diferencias no existen!!!!,- Gritó - aunque quieran hacérnoslo creer, todos somos y seremos Angel Gallardo, la repetición es inevitable. Todos hablan de un mismo modo, todos usan la misma ropa, el mismo auto, los mismo gestos, la misma música, los mismos lugares, las mismas historias, los mismos desengaños. Nos inducen a pertenecer, y dejamos de pertenecernos. La muerte de la individualidad es inminente, ni siquiera somos un número. Es peor, somos el mismo número.
Lo abrace fuerte, y le exprese mi cariño. Me despedí y me fui meditando sus palabras, por aquellos pasillos, las cuales me taladraban la mente. Al llegar a la salida, baje las escaleras dejando atrás aquel inmenso cartel que enunciaba…
“Psiquiátrico Angel Gallardo” único, como sus pacientes…………

Por las dudas que existas

Ya ves, millones defendiéndote, y así otros tantos, defenestrándote. Algunos ni te consideran, y hay quienes te niegan rotundamente por convicción.
Quien sabe cual es la elección correcta?, si vivimos eligiendo la equivocada. Ahora tenemos que convenir en algo, vos ni tus actos hacen más sencilla la respuesta.
A veces te juro, quiero creerte, te lo juro, pero son mas las ganas que tengo de matarte con mi razón, y de hecho, lo hago.
Muere, ser macabro, manipulador y sádico….que esto de que si me porto bien tengo tu aceptación? Acaso el perdón no es lo que predicas? Que significa esto de hacer mis deberes prolijamente, y sin embargo, dejas que sufra, por mi salud, por mi existencia, por el amor. A donde esta tu poder? Mas poder me refleja un hombre con un arma, y si tu lo avalas, éste, es mas enorme que tu.
Porque dejas que ruegue por pan, débil y arrodillado pero a la vez no dejas que claudique, que juego perverso es este? Me das el tabaco y me das el cáncer, y apuestas con mi elección, maldito jugador compulsivo.
Me muestras obscenamente el placer, pero me intimidas con el fuego si lo tomo.
Cual será el motivo o la causa de la deidad que desconocemos los idiotas que te genera tanta vileza. Porque induces a tu rebaño a cergarce de su alrededor fanatisandose en una creencia.
Sin embargo es de cobardes pegarle al débil y mirar con sorna al ebrio. No hay que ser omnipotente para manifestarce erudito ante el ignorante.
Es estúpido agradecerte por la sanación cuando permites la enfermedad y es de desesperados implorar clemencia, ante tu eterno y lapidario silencio. Alabarte y venerarte por generar la vida, y las vidas innecesarias? es aberrante.
Tu libre albedrío es la coartada perfecta de un evasor de responsabilidades, de una divinidad corrompida, y algo corrompido deja de ser perfecto y si no eres perfecto, es preferible creer en uno mismo.
La muerte nos brinda mas seguridad que tu anhelado paraíso, ella si cumple, es implacable, incorrompible, calculadora, inalterable, pero cumple, y cumple para todos.

Por las dudas que existas te digo: A veces,te juro, quiero creerte, te lo juro, pero son mas las ganas que tengo de matarte con mi razón y de hecho, de hecho lo hago y que dios me perdone por mi asesinato.

viernes, 19 de septiembre de 2008

El día en que ella dijo no

Hubo miradas fijas, otras mas frágiles, hubo palabras abundantes y otras de sequías. Hubo contactos telefónicos. Hasta roces físicos hubo. Hubo regalos, peticiones, promesas. Hubo perfumes recordados hasta la eternidad.
Ilusiones, ansiedad, espera, y mas ilusión hubo. Hubo sonrisas, expresiones, austeridad, languidez, frivolidad, doble sentido, insinuación, sensualidad también hubo. Un poco de erotismo, mucho sexo. Caricias de todos los colores, días eternos, interminables. Histeria, dudas, certezas diluidas con el tiempo. Dudas transformadas en más incertidumbre y voluntades interrumpidas.
Hubo placer y displacer, también alegría y lo contrario. Hubo…..magia, pero razón y lógica. Egoísmo, desenfreno, temblores y hasta lágrimas.
Hubo silencios, alcohol y aditivos. Ternura, esperanza, aburrimiento, voluntad y dubitación. Sensaciones, inestabilidad, depresión, excitación, juramentos y pactos no cumplidos .Hubo confidencias, suplicas, consideraciones, solidaridad. Creaciones y creencias, suspiros, muerte, consultas y discrepancias.
Abrazos y palabras de aliento. Gemidos, tabaco e intolerancias. Por momentos hubo celos, gestos, fluidos, genialidades y padecimiento. Desesperación, genitalidad, cansancio, astucia e ignorancia. Premeditación, competitividad, argumentos, teoría y práctica, hechos, conjeturas y convicciones. Creo que alguna vez hubo frió, y los otros estados, hubo supuestos, música sonante y disonante. En algún momento admiración, dolor y abstinencia……. Hubo de todo, pero no hubo algo….no hubo amor y ese fue el día en que ella dijo que no…….no, no te quiero dijo
La maldije por siempre y con todas mis fuerzas,…. Esperanzado en que así fuera, hasta que comprendí, que ella no era la que enunciaba sola., solo pensaba en voz alta y yo? ……..Yo en silencio. Pero algo, por lo menos….. Algo hubo………. Y a lo que hubo lo llame: VIDA

jueves, 18 de septiembre de 2008

Juran que existio

Cuentan los parroquianos de aquel lugar, haberla visto en más de una ocasión. Pero con el tiempo el mito supero a la realidad, o viceversa. Como en cualquier otra circunstancia, la duda era mi enemiga. Nadie me preciso su nombre, pero si todos coincidían en su aspecto, y en los atributos de su figura. La llamaban “Desmesura” por aquel dictamen de los griegos, para los cuales no estaba bien visto, el desequilibrio y aun menos en lo que se refiere a la estética.

Juran que no se podía sostener la mirada más de treinta segundos enfocada hacia ella, nadie podía soportar tanta belleza. Los mas viejos de aquel pueblo, sostienen que gracias a verla solo una vez, les dio sentido a sus vidas. Al recordarla, sus ojos brillaban, sus sonrisas de felicidad, eran enormes, y sus descripciones increíbles.

Así me hablaron:

Verla era como volver a nacer, pero con conciencia, era un despertar con entusiasmo. Su piel era suave, sin tocarla. Sus ojos eran enormes, y del color de la vida, verdes, perfectos. Su cabello, era una muestra divina. Y su cuerpo….su cuerpo era indescriptible, todavía hoy, no se ha inventado un vocablo para adjetivizar, era el caos y el cosmos a la vez. Su andar era la armonía puesta en escena…..

Sin embargo, todos aquellos hombres, no hacían más que beber, y hablar de la desmesura, y fiel a mí, no les creí ni una palabra. Eran solo fabulas de ebrios sin sentidos.

Así es que me retire de aquel oscuro bodegón, volviendo decepcionado, una vez más por no poder creer.

Camine por aquel lugar, desolado, olvidado por la tecnología, nostálgico, y hasta aburrido. Pero algo me detuvo, una fuerza superior a mi, me obligo a quedarme estático, la misma fuerza que me indujo a mirar a mi izquierda. Y a cincuenta metros de mi, la vi., o quise verla, aun no lo se.

No tuve reacción, me gano el estupor, quede atónito, era ella no tengo dudas, todo coincidía, el pelo, la piel, sus, ojos. Mis cuerdas vocales se retorcieron en un intento por hablarle, pero fue en vano. Ella me hizo un gesto, como sabiendo lo que sucedía, de calma, de paz.

Era verdad, no se la podía mirar más de treinta segundos, pero yo lo hice, y no me cambio la vida, termino con ella.

Su belleza hizo que mi cuerpo no lo soportara, pero si le dio sentido a mi vida, y entendí que los griegos tenían razón, la desmesura no es buena amiga, pero que a veces necesaria.

Alfredo de los Angeles

Septiembre 2008