Ya no recuerdo si fue a los 13 o a los 14 años cuando conocí a Delirio, mi amigo inseparable. Pero realmente la cronología no tiene importancia, lo que si tiene significación fue el contrato que firmamos tácitamente con mi camarada.
Debo confesar que él no era una persona común, bueno de hecho, ya que estamos en medio de confesiones no solicitadas, debo aclarar que no era una persona, pero siempre estuvo conmigo, lo cual no se si es motivo de festejo. De cualquier modo, pasábamos los días muy unidos. Mayormente en las noches Delirio, se sentaba a mi mesa para matar la soledad. Cantábamos, reíamos, nos emocionábamos y volvíamos a reír. Con anhelo manifiesto que éramos una dupla perfecta, indestructible, sobrenatural.
Pasaron 14 años o quizás fueron más y nuestra relación estaba en su pico más alto, Delirio era un pilar indiscutible en mi vida, me brindaba seguridad, tranquilidad, fuerzas, contención. Con el a mi lado no necesitaba nada ni a nadie mas, de hecho no tenía nada ni a nadie mas. Debo mencionar que cada vez que nos encontrábamos, todos los días por cierto, en los primeros minutos celebrábamos una comunión, dos tensiones creando una armonía. Al pasar las horas, esa armonía se transformaba en un caos, pero indefectiblemente, al otro día, yo lo buscaba. Era como una adicción.
El tiempo hizo lo inevitable, transcurrió, y yo fui pasando infinidad de situaciones con Delirio, tantas que si el no estaba, tenia la sensación que no vivía. Y fue así, como decidí poner un poco de distancia. Distancia que no me fue fácil conseguir, y que tengo dudas de haberla conseguido. Cuando le comunique y demostré mi decisión, Delirio se torno obsesivo y dispuesto a buscar cualquier excusa para no alejarse. Por ende, opte por la resolución mas extraña, extraña para quien lee, no para nosotros. Decidí explicarle el porque de aquella determinación.
Lo convoque y le dije literalmente:
Mira Delirio, partamos de la base que vos sos un elefante y yo un ser humano, vos sos de color rosa y yo negro, vos sos producto de el alcohol y yo?,….bueno yo también, pero yo soy real y a vos solo yo te veo.
Delirio: Pero eso solo son detalles, si te encanta estar conmigo o me lo vas a negar?
Yo: No, no lo puedo negar, pero me haces mal, me separas de otras personas, de la gente real
Delirio: Real, real, que es real en esta vida? Quien puede hacer tremenda afirmación? Algunos hablan con los muertos, otros con duendes. Y bueno, vos con un elefante rosa, a quien le importa?
Yo: a mi me importa, Delirio
Delirio: No parece
Yo: si, ya se que no parece, y esto es ridículo, no le tengo que dar explicaciones a un elefante que no habita en Africa si no en mi cabeza
Delirio: Bueno, vos querías hablar, y ahora te enojas?
Yo: No, no me enojo, me enfermo cada vez mas. Y la única forma de que sane es que vos desaparezcas.
Delirio: Vos decidís, como todo, siempre sos vos el que decide, yo no puedo opinar, no tengo ni vos ni voto. Vos me llamas? Yo vengo, no me llamas? no vengo.
Yo: Si se que todo en cuanto a mi vida depende de mi, y eso es lo que me pesa. Pero, con mucho pesar, te dejo. Venga ese abrazo replica de dumbo!!!!!
Y así fue, que por un tiempo no lo convoque mas, en ocasiones aparece, solo porque lo llamo. Por momentos pienso que nunca mas lo veré, y por otros, me encanta estar con el. Pero me hace mal, sé que me hace mal, así que seguiré mi cruzada por no hablar con elefantes rosados, y a lo mejor entablar una conversación con un ser humano. Si, eso estaría bien, a vos que te parece Delirio?
Debo confesar que él no era una persona común, bueno de hecho, ya que estamos en medio de confesiones no solicitadas, debo aclarar que no era una persona, pero siempre estuvo conmigo, lo cual no se si es motivo de festejo. De cualquier modo, pasábamos los días muy unidos. Mayormente en las noches Delirio, se sentaba a mi mesa para matar la soledad. Cantábamos, reíamos, nos emocionábamos y volvíamos a reír. Con anhelo manifiesto que éramos una dupla perfecta, indestructible, sobrenatural.
Pasaron 14 años o quizás fueron más y nuestra relación estaba en su pico más alto, Delirio era un pilar indiscutible en mi vida, me brindaba seguridad, tranquilidad, fuerzas, contención. Con el a mi lado no necesitaba nada ni a nadie mas, de hecho no tenía nada ni a nadie mas. Debo mencionar que cada vez que nos encontrábamos, todos los días por cierto, en los primeros minutos celebrábamos una comunión, dos tensiones creando una armonía. Al pasar las horas, esa armonía se transformaba en un caos, pero indefectiblemente, al otro día, yo lo buscaba. Era como una adicción.
El tiempo hizo lo inevitable, transcurrió, y yo fui pasando infinidad de situaciones con Delirio, tantas que si el no estaba, tenia la sensación que no vivía. Y fue así, como decidí poner un poco de distancia. Distancia que no me fue fácil conseguir, y que tengo dudas de haberla conseguido. Cuando le comunique y demostré mi decisión, Delirio se torno obsesivo y dispuesto a buscar cualquier excusa para no alejarse. Por ende, opte por la resolución mas extraña, extraña para quien lee, no para nosotros. Decidí explicarle el porque de aquella determinación.
Lo convoque y le dije literalmente:
Mira Delirio, partamos de la base que vos sos un elefante y yo un ser humano, vos sos de color rosa y yo negro, vos sos producto de el alcohol y yo?,….bueno yo también, pero yo soy real y a vos solo yo te veo.
Delirio: Pero eso solo son detalles, si te encanta estar conmigo o me lo vas a negar?
Yo: No, no lo puedo negar, pero me haces mal, me separas de otras personas, de la gente real
Delirio: Real, real, que es real en esta vida? Quien puede hacer tremenda afirmación? Algunos hablan con los muertos, otros con duendes. Y bueno, vos con un elefante rosa, a quien le importa?
Yo: a mi me importa, Delirio
Delirio: No parece
Yo: si, ya se que no parece, y esto es ridículo, no le tengo que dar explicaciones a un elefante que no habita en Africa si no en mi cabeza
Delirio: Bueno, vos querías hablar, y ahora te enojas?
Yo: No, no me enojo, me enfermo cada vez mas. Y la única forma de que sane es que vos desaparezcas.
Delirio: Vos decidís, como todo, siempre sos vos el que decide, yo no puedo opinar, no tengo ni vos ni voto. Vos me llamas? Yo vengo, no me llamas? no vengo.
Yo: Si se que todo en cuanto a mi vida depende de mi, y eso es lo que me pesa. Pero, con mucho pesar, te dejo. Venga ese abrazo replica de dumbo!!!!!
Y así fue, que por un tiempo no lo convoque mas, en ocasiones aparece, solo porque lo llamo. Por momentos pienso que nunca mas lo veré, y por otros, me encanta estar con el. Pero me hace mal, sé que me hace mal, así que seguiré mi cruzada por no hablar con elefantes rosados, y a lo mejor entablar una conversación con un ser humano. Si, eso estaría bien, a vos que te parece Delirio?
No hay comentarios:
Publicar un comentario