lunes, 22 de junio de 2009

Tu Dama Encantada

Advertencia: Cualquier similitud con la realidad, es pura intención.


Existe una frase que reza: "Hay historias que merecen ser contadas" , obligatoriamente y de manera inmediata, debo decir que quien escribe, discrepa en forma acérrima con dicha premisa, ya que toda historia merece ser contada para considerarla como tal, una vez contada, toma el cuerpo y concepto de historia, lo no dicho, lejos esta de ser historia. Mejor sería pensar que hay historias interesantes y otras que no poseen esta condición.
La historia que compartiré, no es para personas ignorante como un servidor, es para aquellos de corazón y mente abierta, visionarios de los signos ocultos de la vida. Aquellas personas que creen que algo bueno puede suceder en esta corta vida, aquellas personas que creen que no todo esta perdido, aquellas personas que creen en otras personas, digámoslo claro, aquellas personas que creen.
A continuación, los hechos:
Resulto ser, que por estas cuestiones del aburrimiento y de las comunicaciones modernas, me encontraba en una sala de chat, ni siquiera recuerdo el día, si la hora. Era muy temprano para mí, y para cualquiera persona de la noche. Rondaban las siete de la mañana. La sala era totalmente aburrida, como de costumbre, y más aun en ese horario. Desganado y sin fe alguna, me puse a conversar con un seudónimo que refería a una mujer. Luego de pasar por las estrictas preguntas de rigor (edad, lugar de procedencia, ocupación, etc.) entable cinco minutos consecutivos de una charla interesante. Alguien parecía leer mi mente del otro lado de la pantalla. De golpe estaba despabilado, así que seguí en mi aventura, en mi cruzada por conocer al amor único, sorprendente. Buscando lo que todos buscan en una sala de chat, obviamente ser salvados.
Luego de una hora de dialogo y de soportar las adversidades de la sala de chat, tales como su lentitud, las agresiones de otros participantes, etc. Tenia que afrontar el abandono de aquella charla, ya que mi día tenia que comenzar definitivamente, pero arbitrariamente me rehusé a enfrentar mis responsabilidades, y decidí invitar a aquella dama a una charla mas intima. Ella, acepto inmediatamente. Así fue que charlamos en privado, pero nunca alejándonos de lo virtual. Seguimos escribiéndonos, una y otra vez durante tres horas, ni siquiera sabíamos el nombre del otro, pero la charla fluía. Ella me contó el momento por el que estaba transitando, que no era grato y yo escuche con gusto. La charla era respetuosa, amable, cordial y muy apasionante. Nunca había conocido a alguien que fuese tan verborragica con un desconocido. Internamente, aquellos que nos comunicamos en forma virtual, siempre tenemos la duda sobre lo verídico que existe del otro lado. Viajamos sobre la dualidad de lo verosímil y la fantasía.
Por un instante, perdí la noción del tiempo, pero no de la hora, hasta que volví a mis cabales y tuvimos que despedirnos, con la sensación de nunca más volvernos a encontrar en otra conversación. Nos elogiamos la supuesta inteligencia que nos esforzamos en demostrar en cada palabra y cerramos la sesión.
Yo me quede deslumbrado, como cuando veo la ilusión magnifica de un prestidigitador. Esa mezcla de placer, curiosidad, admiración y credulidad. Una hora mas tarde, tuve la necesidad y el impulso de buscarla en el espacio internautico. Me daba un poco de vergüenza, pero mi ansiedad pudo mas que mi pudor. Y ahí estaba otra vez, esa mujer del otro lado que hacia latir mi corazón como ninguna lo logro y mover mis neuronas al ritmo del cuarteto.
Los días fueron pasando y yo era adicto a esta mujer, a esa dama que me encantaba. Nos abrimos por completo, nunca fui tan sincero con alguien, en realidad, nunca fui sincero, pero eso no importa ahora, lo que si importa, es que cada vez que la veía conectada a mi PC, la alegría me tomaba por completo, la fe y la esperanza, palabras que solo ella me hizo conocer, me golpeaban el pecho hasta penetrarme el alma. Mi optimismo era obsceno y mi sensación de omnipotencia era proverbial. Así pasamos un mes, hablando horas y horas, y demás esta decir que era un hecho, me había enamorado de alguien que ni conocía. En el transcurso de esos días, nos intercambiamos fotos. Cuando la vi por primera vez, me enamore más aun, si es que podía enamorarme más. Era sublime. Su belleza era inefable.
Los días aceleraban su marcha, y cada vez éramos más íntimos. Increíblemente, ella tenia sensaciones similares a las mías. Mi amor, por fin era correspondido. Nos consumíamos el uno al otro, cuando no estabamos chateando, nos enviamos mail y viceversa. Había conocido y estaba a punto de probar la droga más adictiva que existe en todos los planos de este universo…una mujer hermosa, plena.
Solo restaban ultimar detalles para vernos frente a frente y por fin fundirnos en uno solo.
Pero,…. parece que la dicha esta condicionada por esta palabra, "pero". Un día me conecte, encendí mi computadora, con todo mi buen humor, paso una hora, y del otro lado no había nadie. Fui paciente y espere todo un día, y nada. Supuse que todos tenemos cuestiones cotidianas y contratiempos que solucionar, nada grave me dije. Me fui a dormir, pensando todo lo que le iba a decir al otro día, lamentablemente para mi, sucedió lo mismo. Nadie respondía mis notas rápidas, ni mis mails. Comencé a preocuparme y a repasar si había dicho algo inoportuno, pero nada me daba una pista para un enojo de ella. Y así, fue al día siguiente, y el que le siguió. Yo, estaba un poco desconcertado, debo admitirlo. Pero estaba agradecido, a ella en principio y luego a la vida, por haberme hecho sentir tantas cosas, cosas que desconocía, cosas que jamas había sentido ni con personas físicas. No tenía un teléfono donde llamar, ni amigos en común con quien consultar que había sucedido. Luego de llenarle la casilla de mails, decidí seguir con mi vida y mi incertidumbre, que por cierto, me corroía el cuerpo.
Una semana de silencio, de ausencia de palabras, fue interrumpida por un mail, un mail de un remitente desconocido. Abrí dicho mail, temiendo lo peor, absurdamente lo peor, pero lo peor había sucedido. Transcribiré dicho mail:

Hola mi nombre es Julia, se que sos amigo de "Tu dama encantada" (ese era su seudónimo) y quería comunicarte que Sol, (ese era el apocope de su nombre, Solange) falleció hace unos días de una peritonitis. Pense que debías saberlo.

No solo que no lo sabia, si no que ni lo imaginaba. Quien puede imaginar algo así. En primera instancia, como buen ser humano que soy, lo negué, supuse que era una broma de pésimo gusto. Luego, me congele. Luego llore, bueno, al menos quise llorar. Después quise no haberla conocido, luego quise morirme para poder olerla. Mas tarde, más tarde estaba estúpido, perdido, desconcertado.
Decidí salir a caminar y tomar aire puro, pero una vez en la calle, el aire seguía viciado. En realidad el viciado era yo. Quise pegarle a alguien, pero no tenia sentido, la puta muerte de ella tampoco lo tenía.
Entonces llegue a una conclusión: Las situaciones perfectas, no existen, y menos las personas perfectas, porque en el universo tiene que regirse por un equilibrio, y alguien perfecto rompe la armonía, y ella era perfecta, y es mas, era perfecta para mi. Pero la vida, se cobro el favor que me hizo de ser feliz, porque eso es lo que fui, fui feliz, con ella del otro lado de la pantalla.
Comprendí, que la vida te da y te quita según cuanto te da. Y en este caso mas, como un usurero, mi pago fue con creces. Pero, parece que la desdicha también esta condicionada por esta palabra "pero", puedo decir que para a un ser racional, y que presume de tal cualidad, solo existe algo que lo pueda conmover mas que el intelecto, y es el estar enamorado, y quien habla, sintió que por horas tenia ambas cosas, la lógica y el amor.
Hoy la recuerdo a lo lejos, sabiendo que nos merecemos tomar una copa juntos, mientras la contemplaría, quien sabe en que espacio, quien sabe en que tiempo, para que yo pueda de una vez y para siempre decirle. Ahora creo, creo en que existen personas de otra galaxia habitando este planeta, ahora soy mejor, soy mejor gracias a vos. Gracias Sol, gracias por todo.


Dedicado a los que creen……….

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!!! Simplemente.. extraordinario tu relato.. Me recuerda a una vieja amiga q hace mucho no veo...Quizas sea por su nombre y porque es cordobesa..jajaj te felicito!!
Vicky

Anónimo dijo...

ES HERMOSO TU RELATO; PERO NO ME EXTRAÑA;SIEMPRE TUVISTES UNA SENSIBILIDAD EXTRAORDINARIA.