Cuentan las malas lenguas y algunas mas, que un día, ya casi no recordado por nadie, el mismísimo diablo dicidió cambiar su imagen, inducido vaya a saber por quien o que razón. Cansado de representar al mal, de ser temido, de ser evitado por muchos mortales y no resignado a su destino, se encamino hacia la bondad……..
La noticia llego a oídos del todopoderoso y por cierto no le agrado en lo mas mínimo. Mando a llamar a Lucifer de inmediato, este encuentro hizo detener al tiempo. Es sabido que para que no exista la maldad, ni se ejerza su opuesto, es necesario un estado de eternidad.
No existen testimonios certeros de aquel dialogo, pero algunos ángeles atestiguaron lo siguiente:
Dios: Es verdad lo que se dice?
Belcebú: Si alguien conoce a la verdad eres tu mi señor, yo carezco de ella, dime tu entonces - dijo el diablo con ironía.
Dios: Que te lleva a hacer esto?
Belcebú: La pregunta seria quien y no que, y la respuesta eres tu mismo
Dios hizo un gesto de fastidio y se mantuvo en silencio, mientras el diablo percibía todo esto añadió:
Belcebú: Tu y tu ausencia no hacen mas que restarle sentido a mi labor, el mal tiene que ser uno, no mas. Además quiero retirarme, tengo una trayectoria, y creo que me gane el derecho a decidir por mi mismo
Por otra parte, con el libre albedrío es suficiente maldad en la tierra como para que este mi figura de por medio
El diablo continuaba con su discurso, mientras que Dios no salía de su asombro ( en este punto los testimonios de los arcángeles son un poco débil, ya que es obvio el conocimiento absoluto del creador). Los fundamentos del hombre de cuernos (quédese tranquilo el lector, que no es una alusión personal hacia nadie en particular, si no se refiere al diablo) siguieron largamente.
Dios afamado por su misericordia, aunque también se supone que castiga, lo perdono, pero solo con una condición. Esta decisión solo debería durar poco, una especie de vacación para el rey del averno. El diablo acepto sin dudarlo, algunos mal pensados, aseguran que el ángel negro solo buscaba esto, unas vacaciones, pero es fácil pensar mal del diablo.
Así fue que el plazo fue acordado en un día, un día sin el mal en la tierra, un día de ausencia de lo nocivo. Acto seguido, se redactaron dos ejemplares del mismo tenor, en donde se detallaba que el día seria el 02 del mes de Octubre del año 1869.
La mayoría de los relatos afirman que el día lo eligió Dios, y que el diablo estuvo de acuerdo. Entre nosotros, déjenme que dude de esta aseveración. Otros, los menos, dicen que el día se eligió al azar, pero que Dios ya sabía de antemano que día seria, ya que tenia algo entre manos. Y ya lo creo que tenia algo tramado.
Llego el esperado día y Dios observaba la tierra desde lo alto, mientras que el diablo desde el inframundo. Desde la hora cero de aquel día, por 24 hs. Todo tendría que ser pacifico y armonioso, pero no fue así. Aquel 02 de Octubre, transcurrió del mismo modo que el día anterior, y los anteriores, con violencia, estafas, malevolencia cotidiana y todo tipo de canalladas. El diablo no se había retirado ni por una milésima de segundos. Y como buen diablo, traiciono el pacto.
Algunos versiones de demonios de bajo rango, conjeturan que era todo un plan de su jefe para distraer la atención de Dios, prometiéndole que no estaría por un día para ganar terreno en el planeta. Tiene lógica. Siguiendo con esta línea de pensamiento, es como explican que Dios, irritado por la traición, decidió inmediatamente ponerle palos en la rueda al plan de ángel caído. Y así fue que ordeno en forma inmediata, el nacimiento de unos de los emblemas de la lucha de la oscuridad. Mahatma Gandhi.
El saldo de ese día, resulto negativo para el diablo, ya que todas las maldades juntas de aquella jornada en el mundo, no equiparaban la aparición del paladín de la paz.
Al diablo le toco "perder nuevamente", pero juro venganza. Y se vengó a lo grande. Tramo su plan 20 años. Pero no por capricho se tomo su tiempo, estuvo en cada detalle. Los subordinados de Lucifer comentan que nunca lo vieron tan entusiasmado, tan alegre, tan ansioso y tan diabólico como aquel día. Cuentan que antes de dar la orden para que se ejecute magnánima venganza sentencio con ira: Un peón no se compara con un rey.
Llego el 20 de abril de 1889, y nació Adolf Hitler. Todos sabemos lo que trajo ese nacimiento.
Un genio dijo alguna vez, que Dios no juega a los dados, una idea a la que muchos suscriben, pero en rigor de la verdad, es necesario decir que es trágico que no ponga un poco de azar a las decisiones que toma sobre el mundo, ya que si no toma decisiones lúdicas, termina siendo algo peor que un irresponsable. Termina siendo vil y cobarde como son los cómplices. Por otra parte, jugar a ver quien salta mas alto con el diablo, termina mal. Todo con el diablo termina mal.
Y ahí en el medio del bien y del mal, estamos los seres humanos, sin poder despegarnos ni de uno ni del otro.
Una decisión equivocada tomo el diablo al querer escapar de su esencia, aunque solo fuese una postura mentirosa. Nadie, absolutamente nadie, escapa de su esencia, pero cada esencia es un conglomerado de lo bueno y lo malo, esta en nosotros, simples mortales, elegir a quien parecernos, a Mahatma o a Adolfo. Yo ya elegí, pero aquel que fue desplazado mi elección, no se da por vencido, ni por aludido e insiste convivir también conmigo.
La noticia llego a oídos del todopoderoso y por cierto no le agrado en lo mas mínimo. Mando a llamar a Lucifer de inmediato, este encuentro hizo detener al tiempo. Es sabido que para que no exista la maldad, ni se ejerza su opuesto, es necesario un estado de eternidad.
No existen testimonios certeros de aquel dialogo, pero algunos ángeles atestiguaron lo siguiente:
Dios: Es verdad lo que se dice?
Belcebú: Si alguien conoce a la verdad eres tu mi señor, yo carezco de ella, dime tu entonces - dijo el diablo con ironía.
Dios: Que te lleva a hacer esto?
Belcebú: La pregunta seria quien y no que, y la respuesta eres tu mismo
Dios hizo un gesto de fastidio y se mantuvo en silencio, mientras el diablo percibía todo esto añadió:
Belcebú: Tu y tu ausencia no hacen mas que restarle sentido a mi labor, el mal tiene que ser uno, no mas. Además quiero retirarme, tengo una trayectoria, y creo que me gane el derecho a decidir por mi mismo
Por otra parte, con el libre albedrío es suficiente maldad en la tierra como para que este mi figura de por medio
El diablo continuaba con su discurso, mientras que Dios no salía de su asombro ( en este punto los testimonios de los arcángeles son un poco débil, ya que es obvio el conocimiento absoluto del creador). Los fundamentos del hombre de cuernos (quédese tranquilo el lector, que no es una alusión personal hacia nadie en particular, si no se refiere al diablo) siguieron largamente.
Dios afamado por su misericordia, aunque también se supone que castiga, lo perdono, pero solo con una condición. Esta decisión solo debería durar poco, una especie de vacación para el rey del averno. El diablo acepto sin dudarlo, algunos mal pensados, aseguran que el ángel negro solo buscaba esto, unas vacaciones, pero es fácil pensar mal del diablo.
Así fue que el plazo fue acordado en un día, un día sin el mal en la tierra, un día de ausencia de lo nocivo. Acto seguido, se redactaron dos ejemplares del mismo tenor, en donde se detallaba que el día seria el 02 del mes de Octubre del año 1869.
La mayoría de los relatos afirman que el día lo eligió Dios, y que el diablo estuvo de acuerdo. Entre nosotros, déjenme que dude de esta aseveración. Otros, los menos, dicen que el día se eligió al azar, pero que Dios ya sabía de antemano que día seria, ya que tenia algo entre manos. Y ya lo creo que tenia algo tramado.
Llego el esperado día y Dios observaba la tierra desde lo alto, mientras que el diablo desde el inframundo. Desde la hora cero de aquel día, por 24 hs. Todo tendría que ser pacifico y armonioso, pero no fue así. Aquel 02 de Octubre, transcurrió del mismo modo que el día anterior, y los anteriores, con violencia, estafas, malevolencia cotidiana y todo tipo de canalladas. El diablo no se había retirado ni por una milésima de segundos. Y como buen diablo, traiciono el pacto.
Algunos versiones de demonios de bajo rango, conjeturan que era todo un plan de su jefe para distraer la atención de Dios, prometiéndole que no estaría por un día para ganar terreno en el planeta. Tiene lógica. Siguiendo con esta línea de pensamiento, es como explican que Dios, irritado por la traición, decidió inmediatamente ponerle palos en la rueda al plan de ángel caído. Y así fue que ordeno en forma inmediata, el nacimiento de unos de los emblemas de la lucha de la oscuridad. Mahatma Gandhi.
El saldo de ese día, resulto negativo para el diablo, ya que todas las maldades juntas de aquella jornada en el mundo, no equiparaban la aparición del paladín de la paz.
Al diablo le toco "perder nuevamente", pero juro venganza. Y se vengó a lo grande. Tramo su plan 20 años. Pero no por capricho se tomo su tiempo, estuvo en cada detalle. Los subordinados de Lucifer comentan que nunca lo vieron tan entusiasmado, tan alegre, tan ansioso y tan diabólico como aquel día. Cuentan que antes de dar la orden para que se ejecute magnánima venganza sentencio con ira: Un peón no se compara con un rey.
Llego el 20 de abril de 1889, y nació Adolf Hitler. Todos sabemos lo que trajo ese nacimiento.
Un genio dijo alguna vez, que Dios no juega a los dados, una idea a la que muchos suscriben, pero en rigor de la verdad, es necesario decir que es trágico que no ponga un poco de azar a las decisiones que toma sobre el mundo, ya que si no toma decisiones lúdicas, termina siendo algo peor que un irresponsable. Termina siendo vil y cobarde como son los cómplices. Por otra parte, jugar a ver quien salta mas alto con el diablo, termina mal. Todo con el diablo termina mal.
Y ahí en el medio del bien y del mal, estamos los seres humanos, sin poder despegarnos ni de uno ni del otro.
Una decisión equivocada tomo el diablo al querer escapar de su esencia, aunque solo fuese una postura mentirosa. Nadie, absolutamente nadie, escapa de su esencia, pero cada esencia es un conglomerado de lo bueno y lo malo, esta en nosotros, simples mortales, elegir a quien parecernos, a Mahatma o a Adolfo. Yo ya elegí, pero aquel que fue desplazado mi elección, no se da por vencido, ni por aludido e insiste convivir también conmigo.
1 comentario:
Hola, Daniel!
Qué buen tema elegiste! y cuánto dá para pensar sobre él!
En ese libre albedrío y en nuestra responsabilidad está la clave, eso opina esta humilde seguidora de tus escritos, al menos.
Un beso.
Abigail.
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