sábado, 18 de octubre de 2008

La casa del té

Estas líneas están encomendadas a todos los ciudadanos de mi pueblo, aunque le digan ciudad de Moreno, pero en especial a los distraídos, en los cuales me incluyo, ya que la historia que se va a desarrollar es sabida por todos, menos por las personas que no saben observar.
La ciudad de Moreno es muy poco interesante, para este que escribe, y principalmente muy común, una combinación nefasta para una ciudad, pero tiene una salvedad, y esa salvedad, nace en una intersección física, la encrucijada de las calles Ituzaingo y Yoly, pero esta cruzada a simple vista no enuncia casi nada, sin embargo lo extraordinario está en una casa que yace en una de estas cuatro esquinas, y no hay que ser muy audaz para saber de que estructura edilicia se trata, ni mas ni menos que la casa del té.
Aquel lugar imponente, que con intención sobresale a aquel cerco, casi tapial, este umbral, deja traslucir el nudo de esta historia, solo hay que saber mirar. Y para aquellos promiscuos ansiosos, tengo una mala noticia, y es que no estoy hablando de un prostibulo. Todo lo contratrario y puedo afirmar que es lo contrario de un prostibulo, ya que este, es epicentro de lo carnal, y esta historia rosa lo metafísico o al menos lo fantasmagórico.
Sucede que en la denominada casa del té, no se sabe quien vive, y jamas se ha visto movimiento de humanos, pero sería inapropiado afirmar que nadie vive. Ya que los signos del jardín frontal son evidentes de habitantes.
Sus persianas de metal cerradas son dadas como una obviedad en el paisaje urbano, no así la aparición de un rodado añejo esporádicamente.
Hasta aquí nada hay de enigmático, solo una casa abandonada. Lo trascendente radica en ese patio ya mencionado. Debido a que hacia el lateral derecho del camino que conduce de aquel portón hermético hasta la puerta de entrada propiamente dicha, se puede apreciar claramente, una escenografía escalofriante. Una mesa de hierro color blanco, acompañada por sus respectivas dos sillas, un mantel del mismo color cubriendo el mármol de esta mesa, y sobre aquel mantel, están cuidadosamente ubicadas dos tazas sobre dos platos de porcelana. En el centro esta la tetera con una particularidad, es transparente (algunos testigos, discuten, sobre la finalidad de aquella jarra, ya que antagónicos la denominan, cafetera) Los utensilios brillan mucho, inclusive los digas de lluvia, por lo que las conjeturas llevan a que el material es la plata. Lo curioso es que por las tardes, no se puede precisar la hora, la tetera, se muestra llena. Al transcurrir la noche en dicho recipiente, el nivel de la infusión comienza a disminuir, hasta llegar vacía al amanecer. Este investigador urbano ha entrevistado a personas físicas, las cuales afirman haber visto figuras espectrales conversando livianamente como si estuviesen en un bar. Claro, luego se las desacredito a los mismos testigos, ya que al relatar dicha crónica, coronaban la anécdota, ingiriendo una pastilla de clonazepam.
Debo confesar, que he visitado muchas veces la vereda de aquel lugar, y muchos vecinos me han enunciado, que se trata de una ofrenda metafísica.
La mayoría de los aledaños aseguran, que es un homenaje para Alejandro, un integrante de una familia tipo, el cual era amante del te. Por esas cuestiones de la vida, y mas que de la vida de la muerte, se fue de este mundo. Los padres renunciando a toda lógica, optaron por agasajarlo luego de muerto. Estro dio como resultado, cuestiones inexplicables. Las cuales enunciamos a continuación:
1- Porque la jarra se vacía llegado el alba? Una evaporación no actúa en cuestiones de horas
2- Porque una mesa a compartir?
3- Porque los utensilio de plata?
4- Porque la porcelana?
5- Porque el color blanco?
6- Y porque de por vida, siendo que la muerte genero tal ofrenda?
Intrépidamente y queriendo ser audaz, este cronista intento conectar con los padres de aquella perdida, lamentablemente sin poder lograrlo.
Solo queda una conclusión y mas que una conclusión, dudas y cuestionamientos.
Puedo decir que si existe una ofrenda, existe una creencia en una trascendencia después de la muerte. Desde la psicología podría hablarse de un duelo, pésimamente elaborado. Del lugar de los padres, no se puede hablar de una perdida, acá no vale juzgar. Desde la imagen es impactante y triste a la vez..
Advertí que solo quedaban dudas, por eso propongo certezas, aunque nadie le importe.
Decreto:
1- Homenajes en la vida, y de por vida. (a quienes queremos)
2- No creer en personas que con una sabana blanca encima, invaden casas para garronear una merienda.
3- No creer en la vida después de la muerte. Debido a que esto nos lleva a pensar en dos vidas, sabiendo que no podemos con una.
4- No ofrecer souvenires, teniendo en cuenta que son de esta tierra y teniendo en cuenta el punto anterior.
5- Quinto y ultimo: Tratar de no comunicarse con los muertos, principalmente y estadísticamente, porque no contestan los ingratos.
Me veo en la obligación de asumir, que este cuento no puede asustar a nadie y delimitar que nada hay después de esta vida. Me dirán acertadamente que existen testimonios y algunos de famosos que aseveran que hay algo después de la luz. Respuesta: hay millones que no hablan porque no pueden porque nada hay, la nada no tiene existencia, por eso es nada, y la de la nada, nada, nada es.

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